Desde que el hombre ha sido creado, tiene en su interior esa esencia de la naturaleza divina en que hemos sido hecho a la imagen y semejanza de Dios... pero corrompida por el pecado que nos ha llevado a ser con esa esencia divina pero con anhelos de “independencia”
Nuestro corazón está dispuesto a servir a Dios... pero nuestra vieja naturaleza siente el deseo efervescente de “altercar con Dios. Queremos ser también tomar desiciones para manejar el mundo que nos rodea. QUEREMOS HACER NUESTRAS PROPIAS REGLAS PARA MANEJAR NUESTRA VIDA.
En la década de los ´80, apareció un grupo inglés denominado TEARS FOR FEARS (Lágrimas del miedo) Escuchemos una de las canciones más famosas de este dúo.
Bienvenido a tu vida
No hay vuelta atrás
Incluso mientras dormimos
Te encontraremos
Comportándote de la mejor manera
Dando tu espalda a la madre naturaleza
Todos quieren gobernar (reglar) el mundo
Es mi propio deseo
Es mi propio remordimiento
Ayúdame a decidir
Ayúdame a obtener lo máximo
De libertad y de placer
Nada dura para siempre
Todos quieren gobernar (reglar) el mundo
Hay una habitación donde la luz no te encontrará
Sosteniendo las manos mientras las paredes están cayendo
Cuando lo hagan, estaré detrás de ti
Estoy tan contento de que casi lo logramos
Tan triste de que tuvieran que decaer
Todos quieren gobernar (reglar) el mundo
No puedo soportar esta indecisión
Unida con una falta de visión
Todos quieren dominar el mundo
Dices que nunca, nunca, nunca lo necesitarás
Un solo titular ¿por qué creerlo?
Todos quieren gobernar (reglar) el mundo
Todo por libertad y por placer
Nada dura para siempre
Todos quieren gobernar (reglar) el mundo.
Sentimos el deseo de ser dioses que deciden qué es lo mejor para tener libertad y placer en nuestro interior. No sentimos temor a equivocarnos. Nos parecemos a aquellos médicos recién recibidos que padecen del “Sindrome de Dios”.
DEFINICIÓN DEL SINDROME DE DIOS:
Como seres humanos, vemos el horizonte y nuestro futuro parece muy promisorio... El hjombre está logrando imposibles con su propia capacidad intelectual... ¡La ciencia humana parece que nos gritara “No hay límites”!.
En la medida que el ser humano va desarrollando sus habilidades, se sorprende a sí mismo y a los que los rodean. En los avances de la ciencia, la tecnología, la física, etc. Llega a desafiar hasta los principios de la nueva naturaleza... Parecería que su inteligencia y habilidades puede llegar a resolver todos los dilemas de la humanidad y le ha dado la espladas a Dios... El ser humano se siente casi “COMO DIOS”.
DEPORTE: Competición “IRON MAN” (“aunque hay excepciones”)
TECNOLOGÍA: Las Torres Gemelas y sucedáneas
INDUSTRIA: Robótica
CIENCIA: La invisibilidad... Generación de órganos
“Just do it” (solo hazlo) reza la propaganda de una conocida marca de ropa deportiva y parecería que esto también se puede extrapolar a todas las áreas de la vida humana.
El pecado del hombre antigüo fue este mismo espíritu... quiso llegar a ser como Dios contruyendo su “TORRE DE BABEL”.
DEFINICIÓN: Si tuviéramos que definir este síndrome, tan conocido en la medicina, si bien no existe como tal en la literatura, tendríamos que decir básicamente que:
Es aquel sentimiento de superioridad mal fundado, que se da en aquellos individuos que recién empiezan su carrera o profesional, por el cual cree tener la solución para todo, lo que le hace suponer que es muy poco probable equivocarse.
Nos sentimos dioses capaces de cuestionar a dios y de hacer nuestro propio modelo y armar nuestra vida con nuestras propias reglas...
La omnipotencia está antes de la caída... (Pr 16:18).
a.- ORIGEN DE LOS PLEITOS:
En nuestra “Sindrome de Dios” queremos realizar lo que le toca realizar a Dios...¡Queremos cambiar y gobernar seg´n nuestro leal saber y entender, todo lo que creemos que hay que cambiar y modificar, sin necesidad de consultar con nadie... ni siquiera con Dios...
Queremos cambiar el corazón, las ideas y los pensamientos de nuestra esposo/a, de todo aquel que nos rodea... cuando bien dice el Señor Jesús que quien cambia el corazón de las personas y convence de pecado es el Espíritu Santo (San Jn 16:8).
Cada vez que los hijos de Dios actuaron según sus propios principios, fallaron. Dice la Palabra de Dios que David consultaba a Dios cada decisión que tenía que tomar, cuando decidió hacer lo que él le pareció correcto (el Censo, tomar a Betsabé, etc.) se equivocó GRAVEMENTE y padeció las consecuencias... SOLO DIOS PUEDE TOMAR DECISIONES SIN CONSULTAR.
En los conflictos personales o de cualquier otro tipo, nos constituímos en dioses. Juzgamos y castigamos las situaciones según nuestra perspectiva... Esto fue lo que hizo Caín, juzgó a su hermano independientemente de la opinión de Dios, y lo castigó.
¿Quiénes nos creemos que somos para cuestionar a los demás o para decidir sobre los demás, si nuestro corazón está entenebrecido por el pecado que nos apartó de Dios y que como vimos anoche en la escena de los “RUIMOS” no la podemos borrar por nosotros mismos?.
JUAN CRISÓSTOMO (uno de los padres de la Iglesia que por su elocuencia le apodaron Crisóstomo (“Pico de Oro) en un comentario sobre Efesios 5:22 al 33, dice:
Y se entregó a sí mismo por ella (la Iglesia) para santificarla purificándola. Era impura, tenía manchas, era fea y vulgar. Sea como sea la mujer que tomes, no tomarás una esposa semejante a la de Cristo Jesús, la Iglesia, ni que se aparte tanto de tí como la Iglesia de Cristo. Sin embargo no la abominó ni la odió por la desmesura de su fealdad...
¿Quieres oir hablar de su fealdad? Escucha a Pablo cuando dice: “Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas” (Ef 5:8) ¿Ves su negrura? ¿Qué hay más negro que las tinieblas? Pero mira también su osadía: “Viviendo – dice – en malicia y envidia” (Tit 3:3). Mira, además su impureza: “Desobedientes, insensatos” (Tit 3:3). ¿Qué digo? Era estúpida y blasfema. No obstante, aún siendo así, se entregó a sí mismo por una fea como si lo hciera por una hermosa, amable y excelente...
Escucha las palabras de la Escritura: “Pequeña entre los que vuelan es la abeja, mas lo que ella elabora es lo más dulce”. Es una criatura de Dios. No es a ella que ultrajas, sino a quien la hizo.
¿Puede acaso alguien en tinieblas constituirse en juez y director de alguien que está en tinieblas?... Dios dice por medio del profeta Jeremías en el cap. 17:5 en adelante:
“Maldito aquel que aparta de mí su corazón, que pone su confianza en los hombres y en ellos busca apoyo. Será como zarza del desierto, que nunca recibe cuidados: que crece entre las piedras, en tierras de sal, donde nadie vive.
Pero bendito el hombre que confía en mí, que pone en mí su esperanza. Será como un árbol plantado a la orilla de un río, que extiende las raíces hacia la corriente y no teme cuando llegan los calores, pues su follaje está siempre frondoso. En tiempo de sequía no se inquieta, y nunca deja de dar su fruto.
Nada hay tan engañoso y perverso como el corazón humano. ¿Quién es capaz de comprenderlo?... Yo, el Señor, que investigo el corazón y conozco a fondo los sentimientos...
b.- ¿DÓNDE ESTÁ MI FELICIDAD?
La frustración de muchos cristianos viene cuando lo que creíamos que nos iba a ser fuente de eterna felicidad, no nos lleva aninguna parte o en el peor de los casos, nos conduce al dolor y a la sequía de nuestras almas.
En este mismo capítulo Jeremías es guiado por el Espíritu Santo de Dios a escribir en el v. 13.
“Señor, tú eres la esperanza de Israel, Todo el que te abandona quedará avergonzado.
Todo el que se aleja de tí desaparecerá como un nombre escrito en el polvo, por abandonarte a tí, manantial de aguas frescas...”
El Apóstol Pablo, escribiendo a los Filipenses, carta a la que se ha llamado “la Epístola del Gozo”, describe que “sabe conformarse a todo, pues es Cristo la fuente de su fortaleza” (Fil. 4:12-13).
¿Armamos los planes de nuestra vida según nuestros propios principios o los de Dios...? ¿O altercamos con Dios cuestionando frecuentemente, por no decir permanentemente, los principios que Él nos ha dado en su Palabra para nuestro bien?.
¿Qué diferencia habría con un ídolo de los antiguos tiempos de Israel con el dios de mi propio corazón que me gobierna de una manera tirana?.
Escojan hoy a quién van a servir (le dice Josué a un pueblo envanecido por su soberbia y que caería presa de su propio error)... a los ídolos muertos de nuestro propio corazón, nuestro sentido de ser dioses o a un Dios de poder... Yo y mi casa serviremos al Señor” (Josué 24:15).
No hay nada nuevo debajo del sol... Se repite la historia de Jeremías por la que fue metido a la cisterna... Desenmascaró al pueblo religioso de Israel .. “Mi pueblo cometió un doble pecado: Me dejaron a Mí, fuente de agua corriente (viva) y cavaron sus propias cisternas, cisternas rotas que no contienen agua”...(Jer. 2:13).
El espíritu postmoderno se caracteriza por relativizar cualquier dogma o principio ético o moral. Dios nos dice en Dt. 30:15 que Él nos ha puesto caminos para elegir de “vida o de muerte”... Dios no se beneficia porque yo no peque... El que se beneficia soy yo (Job 35:5 al 8).
Obedezcamos al Señor en sus intrucciones sobre cómo llevar una vida con este mismo espíritu que hubo en el Señor Jesucristo, el cual aunque era igual a Dios, no tuvo ese derecho como cosa a qué aferrarse (Fil 2) CUANDO CEDAS EN TU POSICIÓN DE JUEZ PIENSA EN QUE OBEDECES SIRVIENDO AL SEÑOR JESÚS, EL CUAL POR AMOR TAMBIÉN CEDIÓ.
La unidad es importante para nosotros y para los que nos rodean... ¿Por qué? Porque si vivimos en concordia, nuestros hijos se crían bien, nuestros seguidores son disciplinados, nuestros vecinos gozan de este perfume y también nuestros amigos y parientes son bendecidos... HAY VIDA Y BENDICIÓN.
La unidad es símbolo de un Dios trinitario. La división es símbolo de la disención de los que se rebelaron contra Dios, primero Satanás... luego el hombre.
CONCLUSIÓN:
Jean Bouillaud, físico de 82 años de la Academia Francesa de Ciencias, apenas escuchó el sonido del Fonógrafo inventado por Édison, saltó de su asiento, tomó por el cuello al pobre Du Moncel, encargado de presentar el artefacto, y comenzó a gritar que aquello no era más que un truco de ventrilocuo. Su tesis: “La noble palabra humana no puede ser reemplazada por un metal”.
Necio, dise el Señor Jesús, es aquel que, a pesar de escuchar lo que el nos da como principio de vida, edifica la casa de su vida sobre sus propios preconceptos, mientras que el sabio es aquel que edifica en las leyes que Dios nos ha dado para nuestro bien.
Solo en la renuncia a nuestro deseo a ser como Dios, trabajamos con esta debilidad. Dios nos muestra el camino diciendo que AMEMOS COMO ÉL. El verdadero amor de Dios se mostró en esto, en su renuncia y nos enseña que debemos como hombres renunciar a la pasión de ser dioses.
Si él, que tenía el derecho ser como Dios, renunció a ese derecho (Ef. 5:25) ¡Cuánto más corresponde que lo hagamos nosotros que somos usurpadores de un estado que no nos corresponde!.
Dios nos dió un modelo para armar nuestra vida en este Sagrado Libro... ¡Sigamos sus intrucciones! ¡Dejemos de altercar con Dios!.
Al igual que niños, cuando desobedecemos a nuestros padres, vienen las “Tears for Fears” (Lágrimas por el miedo). Volvamos al Señor convencidos que cuando el dirige, todo está bien. Escuchemos lo que escribió Teresa de Jesús...
NADA TE TURBE
Nada te turbe,
Nada te espante
todo se pasa
Dios no se muda
La paciencia
todo lo alcanza
quien a Dios tiene
nada le falta
Sólo Dios basta.
Eleva el pensamiento,
al cielo sube,
por nada te acongojes,
nada te turbe.
A Jesucristo sigue
con pecho grande,
y, venga lo que venga
nada te espante.
 ¿Ves la gloria del mundo?
es gloria vana;
Nada tiene de estable,
todo se pasa.
Aspira a lo celeste,
que siempre dura;
fiel y rico es promesas,
Dios no se muda.
Ámala cual se merece,
Bondad inmensa;
pero no hay amor fino
sin la paciencia.
Confianza y fe viva
mantenga el alma,
que quien cree y espera
todo lo alcanza.
Del infierno acosado
aunque se viere,
burlará sus furores
quien a Dios tiene.
Vénganle desamparos,
cruces, desgracias;
siendo Dios su tesoro,
nada le falta.
Id, pues, bienes del mundo,
Id, dichas vanas;
aunque todo lo pierda
Sólo Dios basta.
Santa Teresa de Jesús
Rubén Salcedo