INTRODUCCIÓN
Escucharemos una parte de la Misa Criolla de Ariel Ramirez y recordaremos aquí un término que se escucha en esta obra, el cual es “Tú que quitas los pecados del mundo”.
En la celebración de la Cena del Señor recordamos con los símbolos de Pan y del Vino o extracto de uva lo que fue el Sacrificio de Jesucristo por nosotros.
Desde el mismo momento en que el hombre y la mujer, que habían sido creados por Dios para gozar de todos los beneficios de esta tierra, decidieron darle la espalda a Dios se produjo una separación eterna. (Gn. 3)
Desde el comienzo de esta caída, Dios le prometió al hombre y a la mujer, que de la descendencia de esta última se levantaría un Salvador que heriría mortalmente al Príncipe de la Maldad, Satanás. En Gn 3:15 está lo que se ha llamado el Protoevangelio...
Así, los descendientes del hombre, especialmente enfatizado en el Pueblo escogido de Dios, Israel, anticipaban este futuro acto de reconciliación con Dios por medio de un sacrificio que purificaba al hombre que lo solicitaba, a través de un cordero sin mancha, sin defecto y que era ofrecido en holocausto en el templo de Jerusalén...