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INTRODUCCIÓN: La ceguera espiritual de los discípulos de Jesucristo llega al colmo estando a la misma puerta del evento más importante del ministerio de Jesucristo, su sacrificio como “Cordero de Dios” para quitar los pecados de la Humanidad. Continúan con una terquedad y necedad, sin precedentes. El Señor Jesucristo, el UNGIDO DE DIOS, va a cumplir con su Santa Misión y los discípulos lo siguen considerando como un hombre que tiene aspiraciones...
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