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DIOS TE CREO PARA SERVIR...! ESCOGE HOY ANTE QUIÉN LO HARÁS! - Mc. 10:31

Autor: Rubén Salcedo
Publicado: 18/dic/2011

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TÍTULO DE LA SERIE: LA URGENCIA DEL EVANGELIO.

 
Subtítulo: Peregrinando con Jesús, El Cristo.
 
Tema: “DIOS TE CREO PARA SERVIR...! ESCOGE HOY ANTE QUIÉN LO HARÁS!
 
Lectura Bíblica: Mc. 10:31 (pasajes paralelos en Mt. 19:30 AL 20:20)
 
 
VERSÍCULO CLAVE:
 
“Porque ni aun el Hijo del hombre vino para que le sirvan, sino para servir y para dar su vida en rescate por muchos”. Mc. 10:45 (NVI)
 
 
         “TRES AÑOS CON JESÚS” (Capacitando a los doce) de A.B. Bruce es nuestra guía de estudio sobre este Evangelio que ampliaremos con otros comentarios.
 
 
INTRODUCCIÓN:
 
                   Jesús ha estado enseñando sobre las recompensas de la abnegación y ha hablado de las pérdidas totales o parciales que se pueden tener en la Vida Eterna cuando los sacrificios que hacemos los realizamos bajo sentimientos indignos...
 
         Él añadió que de esta manera muchos de los primeros serán postreros y los postreros los primeros....
 
         Desarrollará este principio fundamental de la vida cristiana: “Al estimar el valor del trabajo que hacemos, el Señor Todopoderoso a quien todos absolutamente servimos, toma en cuenta no tan solamente la cantidad de trabajo, sino la calidad; es decir, “El espíritu con el que realizamos la tarea”...
 
         El énfasis de esta lección está en “No trabajemos como los asalariados con una mente calculadora de cuánto es lo que Dios nos va a dar por lo que hagamos, ni como los fariseos que con arrogancia exigían los derechos que tenían” (ver el espíritu de la parábola del fariseo y el publicano)...
 
         Debemos trabajar siendo conscientes que somos inútiles por nosotros mismo como un violín lo es sin quien lo ejecuta; con generosidad, sin cálculos egoístas que impliquen desplazar a mi hermano que también trabaja para levantar la Gloria del Señor...
 
         Hay ciertas circunstancias en que los muy trabajadores y los que se sacrifican son especialmente susceptibles a caer en la auto-justificación... Para ilustrar estas palabras del Señor Jesucristo en lo que a esto respecta, analizaremos brevemente cuáles son esas circunstancias:
 
1.- LOS QUE POR CAUSA DE JESUCRISTO HACEN SACRIFICIOS OCACIONALES, MÁS QUE POR HÁBITO DE VIDA CRISTIANA.
 
         Estos corren el peligro de sentirse superiores moralmente, ya que se quedan en el pasado de viejas victorias conseguidas para el Reino de los Cielos, pero no quieren sacrificarse más, como fue el caso del Apóstol Pedro quien orgulloso de haberlo abandonado todo lo que tenía ya estaba reclamando lo que le correspondería por semejante sacrificio y aún la Voluntad del Padre no se había concretado en los planes de Salvación...
 
         Incluso esto es lo que pasa con las denominaciones cristianas y en especial, evangélicas que por haber sido tocadas por la mano de Dios en cierto momento para cumplir con su propósito, se quedan en ese orgullo institucional despreciando a las demás...
 
         Esto lo único que logra es que el Espíritu Santo de Dios, que busca que seamos uno, se irá apartando de la congregación y quedándose en la puerta del templo (como la iglesia de Laodisea – Ap. 3:20) lo que motiva la pérdida de dones y gracias de Dios...
 
2.- EXISTE EL GRAN PELIGRO DE DETERIORO EN EL ESPÍRITU DE AQUELLOS QUE HACEN SACRIFICIOS POR EL REINO DE DIOS QUE OCASIONA UN GRAN MOVER DE SU ESPÍRITU:
 
         Esto particularmente sucede cuando alguna clase de servicio en particular ha llegado a estar en gran demanda por el crecimiento que este ministerio implica, y por ende, es de gran admiración por los demás...
 
         Esto puede tentar a la vanidad, al orgullo espiritual y a la presunción... De a poco llevará a que los que han caído en este orgullo comenzarán a actuar como si fueran los amos de los demás hermanos y empezar a perseguir a los demás que no piensan como ellos...
 
3.- LOS PRIMEROS CORREN EL PELIGRO DE CONVERTIRSE EN LOS ÚLTIMOS CUANDO LA AUTO-NEGACIÓN QUEDA REDUCIDA A UN SISTEMA:
 
         Así sucede con aquellos que practican ciertas disciplinas como el ayuno o aún el cantar alabanzas a Dios, y lo hacen no para glorificar el nombre de Jesucristo, sino porque es algo con lo que se ayudan ellos mismos a estar mejor (adelgazo, estoy más alegre, etc.)...
 
         La verdadera abnegación cristiana significa privaciones, pérdidas, sufrimientos no por el bien propio sino por causa de Jesucristo y de su Verdad, cuando su Reino no puede mantenerse sin hacer un sacrificio...
 
         Debemos considerar que a veces el trabajo de algunas personas seguidoras de Jesucristo ha sido con esfuerzos espasmódicos ocasionales, obras de liberalidad y filantropía que están de moda y son de alta estima en el mundo religioso, pero no en el Reino de los Cielos...
 
         La enseñanza cristiana es que somos escogidos para ser obreros de calidad para trabajar de acuerdo a lo que él nos ha enseñado...
 
         Pensemos en los ejemplos que nos han quedado de grandes hombres y mujeres de Dios que nos alientan como testigos (ver He. 11 y 12) que fueron devotos misioneros en tierras paganas...
 
         A lo largo de sus vidas trabajaron con el concepto sobre sí mismos y de su ministerio de una manera humilde. Incluso al final de su carrera les pareció lamentable su trabajo, absolutamente no merecedor de la gran recompensa de Dios para sus vidas (Willam Carey es un ejemplo). (1)
 
 
LECCIONES A APRENDER DE ESTE PASAJE:
 
A.- NO SOMOS TRABAJADORES AUTÓNOMOS EN EL REINO DE DIOS (Seguiremos el comentario de Samuel Pérez Millos sobre este pasaje):
 
         A la luz de la Palabra de Dios, el hombre de ninguna manera puede considerarse autónomo, sino una individualidad relativa, ya que no tiene origen y fin en sí mismo como ocurre con Dios, sino que su origen procede de Él y su tránsito por esta tierra está vinculado a las acciones hacia otros, bien sea hacia Dios o hacia el pecado...
 
         Por esa causa presenta una disposición natural para servir al otro, para el pecado que le llevará a la muerte y a una situación degradante (ver la Parábola del hijo pródigo que terminó entre los cerdos. Lc 15:15) o a la justicia expresada por Dios para la vida (Ro. 6:15 al 23)...
 
         Los que trabajan para el pecado, están activos pero desocupados, en el sentido de que no hacen nada con beneficio sino que es un trabajo estéril y vano...
 
         Dios es el que llama a sus hijos a trabajar su viña. Unos serán llamados para dedicar toda su vida al servicio del Reino de Dios, otros lo harán a la mitad de su existencia. Pero otros serán llamados en el ocaso de sus vidas...
 
         Pero cada uno de ellos debe tener la convicción que todos ellos serán tratados con justicia en cuanto a la provisión para el trabajo...
 
         Pero debemos tener presentes que la invitación de Dios al servicio de su obra, se establece como todos los llamamientos divinos... No como un ruego, sino como un mandamiento: “Vayan a mi viña”... Él es el Soberano y por lo tanto sus determinaciones son mandamientos que se quebrantan cuando no se acatan...
 
 
B.- RESPUESTAS AL SALARIO DE DIOS
 
         La respuesta que dieron los que habían comenzado a trabajar desde temprano en la viña reaccionaron contra lo que consideraron “injusto”. El verbo griego que se utiliza aquí para describir la manera en que lo hicieron se puede traducir como “gruñir” que se lo entiende mejor como refunfuñar...
 
         Descontentos con la paga, se quejaban vociferando sonidos como si gruñeran... Pero no era que se quejaban por la Justicia del Señor de la Viña sino por su Generosidad. Pero la Justicia es una cosa y la Generosidad es otra... A aquellos se les estaba pagando según lo convenido, por lo que su Señor no estaba incurriendo en ninguna falta...
 
         Los que somos por naturaleza ciudadanos de los Cielos (Fil 3:20) nos suele suceder  que actuamos por motivaciones terrenales, secuelas de la vieja naturaleza...
 
         EL Apóstol Pablo nos enseña que entre las obras de la carne están los celos, sinónimo de envidias (Ga. 5:20)... Este fruto de la carne conduce a la murmuración, generalmente contra los que han sido elevados a un puesto más alto o han recibido mayor reconocimiento que nosotros, según lo que nuestra mente carnal juzga, pero NO la de Dios...
 
         Pero la murmuración no es contra el hermano en definitiva, sino contra Dios que lo ha puesto en ese lugar y le encomendó esa tarea... Así, cuando murmuró el pueblo de Israel contra Moisés, Dios les dijo que contra Él habían murmurado (Nm. 14:2)...
 
         El que actúa de este modo considerándose perjudicado en el trato que recibe de Dios es un soberbio y Dios mismo le dice a Israel que quien actúa así “ultraja a Jehová” (Nm. 15:30), básicamente porque la Biblia afirma permanentemente de la bondad de Dios (Nah. 1:7) y todo lo que Él hace lo realiza motivado por el bien...
 
         Nadie que esté sirviendo al Señor nuestro Dios con un corazón sincero debe desmayar si es cuestionado o murmuran contra él personas envidiosas, si está haciendo lo correcto conforme a la Palabra de Dios...
 
         La Soberanía de Dios que determinó el trabajo del siervo honesto, va acompañada de la Fidelidad por la que Dios hace honor a su Palabra y cumple sus promesas. Una de ellas dice: “Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá... Esta es la herencia de os siervos de Jehová, y su salvación de mí vendrá, dijo Jehová” (Is.54:15, 17) (2)
 
 
CONCLUSIÓN:
                   Dios nos ha llamado a su servicio y lo ha hecho de manera que su llamado es irrevocable. Como hemos dicho en otras oportunidades, algunos sirven al Señor por Vedetismo, pues necesitan que las personas los admiren como en el caso de Saúl que a pesar de ser desechado por Dios quería que el Profeta Samuel saliera junto con él a hablar con el pueblo para guardar las apariencias (1ª S. 15:30)... Es el típico caso de aquellos que dicen que no trabajan más en la obra de Dios “pues nadie valora lo que hago”...
 
         Otro es el caso de los que sirven por presión de otras personas como es el caso de Matías que aceptó ser elegido para ocupar el puesto de Judas, pero luego su labor de diluye en la historia (Hch. 1:26)
 
         Finalmente el que es llamado por Dios, responde a Él y sin desanimarse por los obstáculos, trabaja denodadamente solamente por amor a Aquel que lo llamó de las tinieblas en las que andaba a su Luz admirable (1ª P. 2:9). Es el ejemplo de Pablo que a pesar de los insultos, persecuciones, torturas, etc., no se desanimaba (2ª Co. 4:7 al 12)
 
         Si nosotros no servimos a Dios de la manera en que hemos sido enseñados, los que se creen ser los primeros en el Reino de los Cielos, serán los últimos, y los que se creen los más pequeños, serán los más grandes delante de Dios.
 
         Por esta razón debemos admirar a los niños, que solo hacen las cosas para agradar a sus padres o sus maestros y eso es lo que los hace feliz, como es el caso de este video que veremos.
 
¡S.D.G!
 
Rubén Salcedo
 
 
 


 

BIBLIOGRAFÍA y Citas:
 
1.- TRES AÑOS CON JESÚS. Capacitando a los doce. A.B. Bruce. Volumen I. Edit. Desarrollo Cristiano Internacional..
2.- COMENTARIO EXEGÉTICO AL TEXTO GRIEGO DEL NUEVO TESTAMENTO. San Mateo. Samuel Pérez Millos. Edit. Clie.


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