lunes, octubre 23, 2017

Get Adobe Flash player

Horarios

Culto día Domingo

Todos los domingos a las 10:00 horas

 
Culto día Sábado

Todos los sábados a las 20:00 horas

 
Escuela Bíblica para Niños

Domingos 10:00 hs.

 
Adolescentes

Recreación: Sábados 18 hs. 

 
Pre-Adolescentes

Recreación: Sábados 18 hs.

 

PERDIDA EN MEDIO DE LA MULTITUD - Lc 8:40 al 48

Autor: Rubén Salcedo
Publicado: 02/feb/2014
Categorias: Series de Estudios,¡Tu Palabra, oh Dios, es Verdad!

 

          Esta historia quedó grabada en la retina de los cristianos primitivos. Se decía que era mujer gentil de Cesarea de Filipo. El gran historiador de la iglesia primitiva Eusebio del año 300 a.C. cuenta que se decía que la esta mujer había hecho hacer una estatua conmemorativa de este milagro la cual se mantuvo en ese lugar hasta que el emperador Juliano “El apóstata” la destruyó, construyendo en su lugar una suya que fue a su vez destruida por un rayo que Dios mandó. (1)

 

 

         La vergüenza que padecía esta mujer se explica porque según la Ley dada a Moisés (la que procuraba prevenir enfermedades que por aquel entonces no tenían cura) la hacía inmunda y no podía estar en contacto con otras personas (Lv. 15: 19 al 33)...
         Así, este flujo de sangre la había separado de la sociedad. La había separado de su familia, de la sinagoga, del templo. Fue por eso que no vino al Señor Jesucristo abiertamente, sino ocultándose entre el gentío que se agolpaba alrededor de nuestro Salvador; esto también fue lo que hizo que le diera tanta vergüenza darse a conocer cuando nuestro Sanador preguntó que quién le había tocado. (1)
         ¿Para qué preguntar quién me ha tocado?... Existe una diferencia entre el contacto de la proximidad física y el toque de la fe anhelante. Es posible estar muy cerca de Él sin confiar en Él, pero es imposible tocarle con fe sin que Él lo sepa y sin que seamos sanados...
         Nuestro Señor Jesucristo había reconocido en esta mujer un toque diferente... Como cita Mac Donald en su comentario, “La carne apretuja, pero la fe toca”. (4)
 
UN ACTO DE FE:
         Cuando esta mujer había perdido toda esperanza de ser sanada por los médicos, alguien le debe haber hablado de Cristo Jesús. No perdiendo tiempo se abrió paso en medio de la multitud y tocó las borlas de su manto de hombre judío cesando inmediatamente la hemorragia y sintiéndose totalmente curada.(4)
         De similar manera existen personas que han escuchado del Señor Jesús, pero tienen innumerables barreras para vencer y solamente un verdadero acto de fe les podrá llevar a vencerlas.
         Es cierto que existen personas que dicen ser ministros del Evangelio del nuestro Señor Jesucristo, pero procuran solamente ser famosos ellos y no que Cristo reciba toda adoración (1ª Jn 2:19 y Ro. 16:17 y 18), pero también es cierto que la fuente de nuestra salvación no son los hombre sino la persona de Jesucristo y los que le miran a Él jamás serán defraudados (Sal. 34:5)
         La fe intensa que esta mujer depositó en la persona y en el Poder de nuestro Salvador y Señor Jesucristo fue ejemplificador para nosotros...
          Su enfermedad era de tal naturaleza, que le impedían hablarle abiertamente de manera pública a Cristo Jesús para rogarle que la sanara, como de hecho lo hizo el principal de la Sinagoga Jairo...
         Pero en su corazón creía firmemente que nuestro Salvador y Sanador tenía todo el poder y abundante gracia y amor para poder curarla aunque más no sea al tocar el borde de las borlas de su manto y quedar así restaurada de su azote...
         El Señor Jesucristo no se fijó en la pequeñez de su acto, el de tocar su manto, sino en la fuerza y sinceridad de su fe...
         En Jesucristo hay especial virtud para restaurar nuestras vidas. “Él está tan lleno de Gracia, que de su plenitud todos hemos recibido” (Jn. 1:16)
 
EL FAVOR DE JESUCRISTO PARA CON ESTA MUJER:
         El Señor no retaceó su poder curativo para con ella sino que permitió que esta marginada y tímida mujer le robara, por decirlo así, una curación de la que nadie se hubiera enterado, aunque ella no pudo pensar que a Jesucristo esto le fuera a pasar por desapercibido...
         Cuando ya estaba satisfecha y había obtenido lo que deseaba, nuestro Señor Jesucristo no quiso dejarla marchar así, sino que tuvo con ella otro acto de misericordia al restaurarla delante de la sociedad que la rodeaba mostrando que estaba sana y de esa manera que Dios nuestro Padre Celestial, fuera glorificado...
 
EFECTOS DE LA OBRA DE MILAGRO:
         Jesucristo, al curar esta mujer puso: a) Alegría en su corazón: Le dio gozo al llamarla “hijay alentarla al decirle “Ten ánimo”. b) Puso honor en su acto de fe: Esta gracia da a Cristo Jesús más honor que las demás y, por eso, Él le concede también mayor honor a ella diciéndole “Tu fe te ha sanado (y salvado)”. (2)
         La expresión griega “Tu fe te ha hecho salva” indica que su curación fue completa, no tan solamente físicamente sino también (y más importante) espiritualmente, ya que esta misma expresión es la que se utiliza en el Nuevo Testamento para referirse a la salvación del pecado, lo que nos indica que también que la fe de la mujer le dio salvación espiritual. (3)
 
CONCLUSIÓN:
         Para Jesucristo nadie está nunca perdido entre la multitud porque Él es como lo Dios. W.B. Yeats escribió una vez en uno de sus momentos de gran belleza espiritual:
“El Amor de Dios es infinito para toda alma humana, porque toda alma humana es única; ninguna otra cosa puede satisfacer la misma necesidad en Dios”...
 
         Dios le da la totalidad de sí mismo a cada persona...
         Pero en el mundo no es así. El mundo procura dividir las personas entre las que son importantes y las que no lo son...
 
UNA NOCHE PARA RECORDAR: Walter Lord relataba un detalle de la historia del naufragio del Titanic en aquella fatídica travesía de abril de 1912 en donde hubo una abrumadora pérdida de vidas...
         Cuando los medios periodísticos publicaron la noticia de esta tragedia en Nueva York, el periódico “The Amerian” le dedicó la totalidad de una editorial a la muerte del multimillonario John Jacob Astor (su fortuna fue calculada en U$ 87 millones).
Solo al final, casi por casualidad se mencionaba que también habían perecido otras 1800 personas... 
         El único que allí importaba en la noticia era el multimillonario ahogado... Las otras 1800 vidas no tenían ninguna importancia... PUEDE SER QUE PARA LOS HOMBRES ESTO SEA ASÍ, PERO NO PARA DIOS NO...
         Vale la pena tener esto presente en una sociedad en que el individuo está desapareciendo como persona, donde el sistema procura transformarlo sencillamente en un número de la obra social o de las estadísticas...
         Para esta mujer no se perdió en medio de la multitud. En la hora de su necesidad, esta mujer enferma durante 12 años de un flujo de sangre, fue vista por nuestro Señor Jesucristo como la única persona a quien era importante atender. (1)
 
BIBLIOGRAFÍA:
 
1.- COMENTARIO AL NUEVOS TESTAMENTO. William Barclay. Edit. CLIE.
2.- COMENTARIO EXEGÉTICO AL NUEVOS TESTAMENTO. Mathew Henry. Edit. CLIE.
3.- BIBLIA DE ESTUDIO MAC ARTHUR. V.R.V. Comentada por John Mac Arthur. Edit. Grupo Nelson.
4.- COMENTARIO BÍBLICO MAC DONALD. William Mac Donald. Edit. CLIE.

print
  Comentarios

Sin comentarios.

Sólo usuarios registrados en el sitio pueden ingresar comentarios. Si Usted aún no se encuentra registrado puede hacerlo ahora haciendo click aquí.

Iglesia Jesucristo Rey - Dean Funes 1080 - Córdoba - (5000) - Argentina - Tel. +54 (351) 422-0865