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EL REMANENTE - Malaquías 3:9

Autor: Alberto Galli
Publicado: 18/oct/2015
Categorias: Series de Estudios,Me han defraudado

 

El término “REMANENTE”, significa:

-       Residuo o resto à aspecto negativo

Ej.: haces 10 docenas de sándwich y salís a hacer tu recorrido habitual para venderlos, al finalizar tu recorrido, retornas a tu negocio con 1 docena sin vender, eso es un remanente o resto, que no dejo cumplir tu objetivo, vender 10 docenas, por eso este es el aspecto NEGATIVO. 

-       Resto                 à aspecto positivo

Ej: Trasladas en tus manos un maple con 30 huevos y te tropiezas, con lo que el maple vuela al piso, inmediatamente lo abres pensando encontrarte con un batido, pero no es tan así, no es tan negativo el panorama, de los 30, quedaron 10 sanos,  como remanente de ese inesperado accidente.

Un ejemplo bíblico:

Ante los ojos de Dios, el pecado de este mundo ya era tal, que decidió exterminar con la humanidad, excepto con uno solo, Noé y su familia, ellos fueron el remanente de ese semejante y nunca más igualado cataclismo.

En la Biblia se utiliza este término 47 veces según la versión Reina-Valera de 1960. De esas 47 veces, 45 veces está en el Antiguo Testamento y sólo 2 en el Nuevo. Sin embargo, el remanente ha existido en toda la historia de la humanidad. De cada época se puede decir con toda seguridad lo que decía Pablo en sus días, respecto de los judíos: "Aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia"  (Ro. 11:5).

El remanente es el "resto" que se separa del todo cuando la apostasía llega. Es el grupo de fieles que se apegan al testimonio de las cosas tal como eran al principio, y que, por tanto, no siguen la corriente de la distorsión.

La existencia misma de un remanente demuestra el fracaso del cuerpo profesante. Si la generalidad fuese fiel, entonces no existiría el remanente.

Dios ha tenido y tiene un profundo interés en este remanente. Cuando todo se desvanece y pierde su vigor, Dios se levanta y sostiene un residuo para expresar a través de ellos su voluntad y sostener su verdad.

SERIE: “Me han defraudado”

´´Malditos sean todos ustedes, porque como nación me han robado´´

Malaquías 3:9

TEMA DE HOY: “El Remanente”

DESARROLLO:

A lo largo de la Palabra de Dios se pueden encontrar muchas ocasiones en las que muestra con total claridad y de diversas maneras lo que es el carácter del hombre en general y el carácter del REMANENTE:

-       1º Reyes 18 y 19: En días del rey Acab y Jezabel

Elías, luego de hacer caer fuego del cielo y degollar a los profetas de Baal, huye de Jezabel al monte Horeb. Ha caminado 40 días sin interrupción porque teme a la ira de la reina impía. En el monte, Elías cae en una postración que le conduce al más grande negativismo. Él acusa a la nación de Israel delante de Dios. A su juicio, todos son apóstatas. Han dejado a Dios -dice-  "y sólo yo he quedado, y me buscan para quitarme la vida." (1 Reyes 19:14). Entonces Dios le dice: "Yo haré que queden en Israel siete mil, cuyas rodillas no se doblaron ante Baal, y cuyas bocas no lo besaron" (v.18). Aquí tenemos ya la existencia del remanente.

-       2 Cr. 30: EN DÍAS DEL REY EZEQUÍAS.

Ezequías vivió alrededor del año 700 a.C., y luego de restablecer el servicio del templo que había desmantelado su padre Acaz, decidió celebrar la Pascua. Israel estaba dividido, el reino del norte había sido llevado cautivo.

Ezequías envió mensajeros a los que habían quedado de la cautividad en el norte invitándolos a Jerusalén para la celebración. Sin embargo, la mayor parte de ellos "se reían y se burlaban" de los mensajeros (v.10). Eran días de ruina; ¿qué presunción era esa de celebrar la Pascua? Tal aparente presunción motivaba la risa y la burla de los que no creían. Algunos israelitas, sin embargo, se humillaron delante de Dios, y vinieron a Jerusalén. Aquí encontramos una segunda característica del remanente: ellos se mantienen fieles a la Palabra de Dios, aun en contra de la opinión general.

-       2 Cr. 35: EN DÍAS DEL REY JOSÍAS.

Josías reinó unos 70 años después de Ezequías. El estado de cosas en el pueblo de Dios había vuelto a la más triste apostasía. Josías se vuelve a Dios, y tiembla al oír su Palabra. Él también celebra la Pascua. El testimonio que se da de ella es que "nunca fue celebrada una pascua como ésta en Israel desde los días de Samuel el profeta; ni ningún rey de Israel celebró pascua tal como la que celebró el rey Josías" (v.18). Si la de Josías es comparada con la de Salomón (30:26), ésta se compara con la celebrada en días de Samuel. ¡Qué gloria! ¿Cuál fue la causa de ello?  "Por cuanto oíste las palabras del libro, y tu corazón se conmovió, y te humillaste delante de Dios al oír sus palabras, y te humillaste delante de mí, y rasgaste tus vestidos y lloraste en mi presencia..." - le dice el Señor al rey.

-       DANIEL: EN EL  PERÍODO DEL CAUTIVERIO

Al leer el libro de Daniel podemos comprobar la fidelidad de algunos hombres de Dios en medio de la corrupción de Babilonia.

Cuanto más grande es la corrupción imperante, más brilla la gloria del pequeño remanente escogido por gracia.

Daniel revela el significado del sueño del rey, y con ello, salva la vida a los sabios de su tiempo. ¿Cuál fue el secreto de la sabiduría de Daniel? ¡Daniel pidió ayuda a sus compañeros de milicia para que orasen juntos! (Dn. 2:17-19). ¡Una reunión de oración fue efectuada en medio de Babilonia, y la urgencia puso en los corazones la suficiente fe para ser contestada!

Estos son los mismos que habían decidido no contaminarse con la comida del rey, y que se santificaron para Dios. Ellos permanecieron fieles en todo. Se negaron a adorar la estatua de oro, y confesaron el nombre de Dios en tiempos difíciles.

-       Nehemías 8: EN LOS DÍAS DEL RETORNO

En los días de Esdras, la nación de Israel aún está bajo el dominio persa. Jerusalén está en plena faena de reconstrucción. El remanente es pequeño y débil, tanto, que muchas veces suscita las burlas de los pueblos vecinos. Pero Dios está con ellos. Un día, el pueblo es convocado para escuchar la Palabra de Dios, lo cual no había ocurrido por muchos años. De tal forma fue tocado el corazón del pueblo, que éste "lloraba oyendo las palabras de la ley" (v.9). Luego descubren el mandamiento tocante a la fiesta de los tabernáculos, y decidieron celebrarla. Esta fiesta no se había celebrado desde los días de Josué. ¿Podremos imaginarnos la alegría de ellos? Ese día, sin duda, se cumplían las palabras del salmo 126: "Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, y nuestra lengua de alabanza; entonces dirán entre las naciones; grandes cosas ha hecho Jehová con éstos. Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; estaremos alegres" (1-3). A su alrededor todavía están las señales de la caída, muchos edificios están en ruinas, el muro aún no se ha restaurado del todo, pero el pueblo puede gozarse en su Dios. ¡Qué gozo para ese puñado de judíos fieles el celebrar a su Dios en su patria, en su ciudad, ante el templo! Así Dios consuela a su pequeño remanente en todo tiempo, y en toda circunstancia, aun en medio de la ruina circundante.

Con un brevísimo repaso, podemos mostrar el carácter de la totalidad:

Los cargos contra ellos son: brujería, adulterio, falsos juramentos, ofrendar al Señor de manera inapropiada y la injusticia social hacia los asalariados, las viudas, los huérfanos y los extranjeros. Por su conducta ellos han menospreciado la sabiduría de servir a Dios fielmente (2:17 a 3:15).

Esto presenta un panorama similar a los anteriores, oscuro y sin salida, pero JEHOVA, en su misericordia y gracia, nuevamente actuó, como lo expresa el pasaje que nos toca hoy:

"Entonces los que temían a Jehová hablaron cada uno a su compañero; y Jehová escuchó y oyó, y fue escrito libro de memoria delante de él para los que temen a Jehová, y para los que piensan en su nombre. Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos, en el día en yo actúe; y los perdonaré, como el hombre que perdona a su hijo que le sirve." Mal. 3:16-17. 

Analicemos este pasaje a través de 3 puntos:

1-    Actitud del remanente elegido:

“Para los que temen a Jehová,  y para los que piensan en su nombre”

Ellos, en lugar de sumarse a la masa diciendo:

Mal. 1:2.        ¿En qué me amas?

Mal. 1:6 y 7.  ¿En qué menosprecio tu Nombre?,

                      ¿En qué te he deshonrado?

Mal. 2:17.     ¿En qué te he cansado?

Mal. 3:7 y 8. ¿En qué debo de volverme a ti?,

                     ¿En qué te he robado?”

Mal. 3:13.    ¿Qué he dicho contra ti?

Con una clara actitud de fingir demencia, todo lo contrario:

·        Teme (Reconoce el fracaso y la ruina generalizada). Actúa con respeto y sujeción a Jehová, reconociendo su soberanía y la total dependencia en EL.

El temor de Dios es el principio de la sabiduría.

·        Piensa en El, (Cuenta con Dios y se aferra a su Palabra)

En el original, el mismo término que es utilizado aquí traducido como “PIENSAN”,  es el utilizado en:

Is. 13:17, que aquí es traducido como “OCUPARSE”

Is. 33:8, que aquí es traducido como “TUVO EN NADA”, como antónimo de “DARLE VALOR”

Is. 53:3, que aquí es traducido como “ESTIMAR”

Entonces, el mismo término lo podemos traducir como: 

PENSABAN EN JEHOVA, SE OCUPABAN EN SUS COSAS, LE ASIGNABAN VALOR, LE ESTIMABAN.

Fil. 4:8

En griego, la palabra “PENSAR”, también tiene una acepción que es “TOMAR INVENTARIO”, normalmente, se hace inventario de aquello que tiene valor.

Pr. 23:7, Cual es su pensamiento, tal es él

2-    LA ACTITUD DIVINA

“y Jehová escuchó y oyó

Aunque parezca una redundancia, no lo es.

Como se interpretan estas palabras en nuestra lengua, podríamos escribirlo al revés. Primero “oyó” el murmullo del pueblo, en la presentación de sus ofrendas, de sus alabanzas, llenando los atrios del templo, y luego “escuchó” detenidamente a aquellos que hacían lo mismo anterior pero con la actitud correcta (le temían y pensaban en EL), y de este remanente, dice que fue escrito libro de memoria de los que temen a Jehová.

Esta actitud divina busco mostrar al pueblo que su actitud estaba siendo reconocida por EL, que las exhortaciones, reclamos, castigos, eran para todo el pueblo, menos para ellos.

Los persas tenían la costumbre de hacer estos libros de memoria sobre aquellos que debían ser recompensados en el futuro, por lo cual, seguramente cuando ellos escucharon estas palabras de Malaquías, las entendieron y se tranquilizaron.

Esto también puede ser una referencia a lo ocurrido en Lc. 10:17-20, cuando los discípulos llegando a Jesús le dijeron, Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre, y Él les respondió: “no se regocijen de que los espíritus se les sujeten, sino regocíjense de que sus nombres estén escritos en los cielos. Es decir, de que sean parte del remanente escogido”.

3-    LA PALABRA DIVINA

“Y serán para mí especial tesoro, ha dicho Jehová de los ejércitos,….. en el día en que yo actúe”.

Muy pronto Dios va a actuar, el presente es el día del hombre, pero ya viene el día de Jehová, en el que se va a manifestar con gran gloria y gran poder, y no habrá nada que lo pueda detener, él va a poner cada cosa en su lugar.

CONCLUCION:

No se puede decir que haya un grupo, una iglesia, un ministerio, ni siquiera un pueblo que sea el remanente, está ampliamente demostrado que lo que hace que una persona sea parte del remanente, es algo personal y que depende de su actitud para con Dios, su temor reverente hacia Él, el pensar en El.

No me hace parte del remanente lo que yo pueda pensar de mí, el fingir demencia ¿en qué?, ¿Quién, yo?, el buscar mil y una excusas, mil y un justificativos para el pecado.

Cuidado, Dios quiere que seamos parte del remanente, por eso nos dejó su palabra, solo hay que obedecerla:

“El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio. Para esto se ha manifestado el Hijo de Dios: para deshacer las  obras del diablo.

Todo aquel que ha nacido de Dios no práctica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en él, y no puede pecar, porque ha nacido de Dios. En esto se manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo aquel que no hace justicia, ni ama a su hermano, tampoco es de Dios”.

1º Juan 3:8-10

 

BIBLIOGRAFÍA

1.- LA BIBLIA DE ESTUDIO  MAC ARTHUR. (versión REINA-VALERA 1960) - EDITORIAL PORTAVOZ

2.- ME HAN DEFRAUDADO – cAMPBELL MORGAN – EDICIONES HEBRON

3.- NUEVO DICCIONARIO BIBLICO CERTEZA – EDICIONES CERTEZA UNIDA

 


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