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ADORÁNDOLE EN ESPÍRITU Y EN VERDAD - Jn 4:7-24, Gn 2 :1-3

Autor: Rubén Salcedo
Publicado: 06/dic/2015
Categorias: Series de Estudios,Diseñados para adorar

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            ¿Cuál fue la corona de la Creación de Dios en el Génesis?, pregunta en su libro de devocional diario, John Stott. No fue la creación del hombre sino la provisión del Sabbat; no fue la comisión dada al ser humano de que tome las herramientas y trabaje durante seis días sino el mandato de que en el séptimo día las deje a un lado y adore a su Creador…

            El gran Plan de Dios no consistía solamente en la creación del “Hommo faber” (el hombre trabajador), sino en el “Hommo adorans” (el hombre adorador), porque la condición más noble en la que puede encontrarse el ser humano es cuando adora a su Dios Creador…

            ¿Cuál es el significado, acorde a Gén. 2:1 al 3, que Dios “bendijo” el Día de Reposo y lo “santificó”? Queda Claro que el día en sí no experimentó ningún cambio en particular sino que que lo único que se modificó fue el uso que se le dio. Porque Dios lo separó de los restantes seis días de la semana para darle un propósito especial. (1)

            Cuando adoramos a Dios lo hacemos con una actitud de humildad y de reconocimiento ante la grandeza de un Dios Creador de un insondable Universo con billones de billones de estrellas que permiten conocer su Gran Poder y omnipotencia (Sal. 8) (SLIDE)…

            Vivimos en una sociedad donde la trivialidad y el edonismo prevalecen por doquier y en nuestros cultos de Adoración existe una deficiencia en cuanto a entender lo que significa adorar, quién participa, quién es la audiencia, cuáles son las responsabilidades de cada uno, quién debe adorar y quién es digno de recibirla…

 

1.- ADORACIÓN VERDADERA:

            La palabra ADORACIÓN es una contracción de una antigua palabra que indica “Reverencia a algo o a alguien de importancia superlativa”…

            Kenneth Osbeck dice que “es un acto realizado por un hombre redimido, la criatura, hacia Dios, el Creador, en el que su voluntad, intelecto y emociones responden con gratitud a la revelación de la persona de Dios expresada en la obra redentora de Cristo Jesús cuando el Espíritu Santo ilumina la obra escrita de Dios a su corazón”…

            La palabra hebrea para adoración significa “Inclinarse en reverencia”…

            Ex. 34:8 dice que cuando Moisés estaba en el Monte Sinaí y Dios descendió en una nube rodeándolo, “Moisés apresurándose, bajó la cabeza hacia el suelo y adoró”…

             En Gen. 17:3 nos dice que Abraham “se postró sobre su rostro” ante Dios… El Antiguo Testamento nos enseña que la Verdadera Adoración va acompañada necesariamente de una actitud de humildad y servicio…

            Sal. 95:6 y 7 dice:

“Vengan, adoremos y postrémonos; Arrodillémonos delante de Jehová nuestro Hacedor. Porque él es nuestro Dios; Nosotros el pueblo de su prado, y ovejas de su mano”…

            Una palabra griega para adoración es “latreuo (servir, rendir homenaje)… Fil. 3:3 dice en este sentido: “Porque nosotros somos la circuncisión; somos los que servimos a Dios en el Espíritu, los que nos gloriamos en Cristo Jesús y no ponemos nuestra confianza en la carne”…

 

            La Adoración es un acto espiritual que fluye del Espíritu Santo dentro del cristiano hacia Dios. Si alguien no anda en el Espíritu, no está capacitado para adorar… Nuestra adoración debe ser de corazón y habilitada por el Espíritu Santo de Dios…

            La frase expresada en el pasaje de Juan 4 que leímos “En espíritu y verdad” se relaciona con el corazón de la persona y la forma en que se expresa externamente. Cuando ambos elementos están en orden, se libera la verdadera adoración

            Martín Lutero dijo: En la adoración nos convocamos para oír y analizar la Palabra de Dios y para adorar a Dios, cantar y orar”… El verdadero adorador voluntariamente acepta la Verdad de la Palabra de Dios y responde en alabanza y oración y en un estilo de vida cambiado

            John Wesley en uno de sus himnos lo expresó así:

“Oh Dios, ¿qué ofrenda te daré,

Señor de tierra y cielos?

Mi espíritu, alma y cuerpo recibe,

Un sacrificio santo y vivo.

Pequeño como es, es toda mi provisión;

Más te daría, si más tuviera”.

 

            Un referente como John Mac Arthur define la adoración así (SLIDE):

“La adoración es lo esencial y el servicio es un corolario hermoso y necesario de ella. La adoración es central en la Voluntad de Dios, una condición esencial (“Sine qua non”) de toda experiencia cristiana… Nuestra definición de adoración se enriquece cuando entendemos que la verdadera adoración toca cada área de la vida. Tenemos que honrar y adorar a Dios en todo”…

 

            El mismo William Temple también la definió así:

“Adorar es estimular la conciencia por la Santidad de Dios, alimentar la mente con la Verdad de Dios, limpiar la imaginación por la Belleza de Dios, abrir el corazón al Amor de Dios, dedicar la voluntad al Propósito de Dios”.(2)

 

            La religión mecánica nunca permanece. Siempre se torna pesada y luego finalmente cesa. Se puede predicar y emplear todos los argumentos que se conocen acerca de los diezmos y ofrendas al Señor, pero esto nunca generará una ofrenda genuina delante de Dios si nosotros no lo hacemos como una respuesta de nuestra gratitud hacia Dios en respuesta de su amor. (3)

 

2.- LA ADORACIÓN A TRAVÉS DE LA OFRENDA:

            Una parte importante de la adoración cristiana ha sido siempre el de mostrar nuestro compromiso con la Obra de Dios, sus propósitos e intereses dando de nuestras posesiones materiales…

            En Hechos 2:44 y 45 nos muestra que la actitud de los primeros cristianos hacia las posesiones y dádivas materiales ofrendadas para con la Obra de Dios fue sin egoísmo…

            Y en el capítulo 4:32 al 35 del mismo libro nos dice que el resultado de esta clase de ofrenda administrada a través de las autoridades escogidas por los cristianos, fue que no había necesitados entre el Pueblo de Dios y se ayudaba a los necesitados, como hemos hecho como iglesia y haremos en el día de hoy en “Acción de Gracias”…

            Pero, además de las necesidades físicas, otro motivo legítimo de nuestras ofrendas, según 1ra Co. 9:2 al 11 es sostener el ministerio espiritual del Pueblo de Dios…

            En Malaquías 3:8 al 12, Dios nos advierte que el tema de las ofrendas y diezmos son una responsabilidad muy seria… 

           

CONCLUSIÓN:

            Dios nos ha creado para alabanza de su Gloria (Ef. 1:6; 11 y 14) y es su Voluntad que estemos siempre gozosos, agradecidos en todo (1ra Ts. 5:16 al 18).

            Solamente hay una sola cosa que nos impide entrar en su presencia para adorarle en espíritu y en verdad. Este factor es el pecado no confesado ya que entristece el Espíritu Santo de Dios con el cual fuimos sellados (Ef. 4:25 al 30).

            Pero si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos de toda nuestra maldad (1ra Jn 1:9) y reconciliarnos con Dios Padre…

            Por eso, Dios nos dice en su Palabra en 1ra Co. 11:27 al 31 que debemos examinarnos a nosotros mismos a fin de no participar de este Sacramento de manera indigna.

 

¡S.D.G!

 

BIBLIOGRAFÍA:

1.- TODA LA BIBLIA EN UN AÑO. Reflexiones diarias (pág. 262 y 263). John Stott. Edit. Certeza.

2.- PIENSE CONFORME A LA BIBLIA. Cómo recuperar el punto de vista cristiano. John Mac Arthur. Editorial Portavoz.

3.- ME HAN DEFRAUDADO. G. Campbell Morgan. Edit. Hebron.


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