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¿Crees en Jesucristo? ¿Hasta dónde estás dispuesto a llegar por la fe? - Juan 1:6 al 13

Autor: Rubén Salcedo
Publicado: 08/may/2016
Categorias: Series de Estudios,Guía para alcanzar la Vida Eterna

 

 INTRODUCCIÓN:

         Como es mi costumbre hacer, el presente escrito es un resumen de la bibliografía referida al pie de la presente nota.

         Nuestro Señor Jesucristo fue un ser sin precedentes en la historia de la humanidad. La vida sin pecado (Jn. 8:46; 2º Co. 5:21), las palabras sin precedentes (Mt. 7:29; Jn. 7:46) y las afirmaciones sorprendentes (Jn 4:25 y 26; 8:58) de nuestro Salvador cautivaron la atención de las personas y las forzaron a reaccionar, cosas que hicieron de diferentes maneras…

         Algunos se sintieron superficialmente atraídos por Jesucristo. Más adelante en este Evangelio, Juan relata que “unos decían [de Jesús]; Es bueno” (Jn. 7:12). Otros iban un paso más allá y decían que Él era un gran líder religioso, un profeta (Mt. 21;11, 46; Lc. 7:16), posiblemente Juan el Bautista… Elías… Jeremías, o alguno de los profetas” (Mt. 16:14)…

         Por causa de la comida que Jesucristo creó para los galileos, la multitud decidió hacerlo rey por la fuerza (Jn 6:14 y 15) con la esperanza que él quitara el yugo de los odiados romanos y continuara con la provisión milagrosa de alimentos…

         Algunos se sentían fuertemente atraídos a Jesucristo, pero no estaban dispuestos a comprometerse con Él. Jn. 12:42 nos dice que “aun los gobernantes, muchos creyeron en Él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga”. Ejemplo clásico de quien se echa atrás es el joven rico (Mt. 10:17 al 22)…

         Otros eran abiertamente hostiles hacia el Señor Jesucristo. De acuerdo a Jn. 7:12, algunos afirmaban que engañaba al pueblo… Otros pensaban que era un loco, que estaba poseído por algún demonio o sufría trastornos mentales. Jn. 10:20 lo expresa así: “Muchos de ellos decían: 'Está endemoniado y loco del remate'. ¿Para qué hacerle caso?”…

         Los líderes de los judíos preguntaban con sarcasmo “¿No decimos bien nosotros , que tú eres samaritanos, y que tienes demonio…? Ahora conocemos que tienes demonio” (Jn. 8:48, 52; cp. 7:20; Mt. 9:34; 10:25). Incluso su propia familia en un punto fue “para prenderle; porque decían: está fuera de sí” (Mr. 3:21)…

         Los escribas y fariseos, incapaces de negar su poder sobrenatural, y pocos dispuestos a atribuirlo a Dios, solo se quedaron con la alternativa blasfema de que su poder provenía de Satanás (Mt. 12:24; Mr. 3:22 y Lc. 11:15)…

         El tema común que enlaza todas estas respuestas inadecuadas es la INCREDULIDAD; el pecado que finalmente condena a todos los que rechazan a Jesucristo. Jn. 3:18 dice: “En el que en Él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el unigénito Hijo de Dios”. Jesucristo reprendió repetidamente a quienes rehusaban creer en Él…

         Pero en contraste con la incredulidad de los perdidos, aquellos que Dios Padre entregó a nuestro Señor Jesucristo (Jn. 6:37) creen completamente en sus afirmaciones y enseñanzas…

         Tras haber establecido la deidad de Jesucristo en los primeros cinco versículos de este capítulo, en el así llamado prólogo de la meditación del domingo pasado, el Apóstol Juan ahora pasa a considerar las dos únicas respuestas a dicha realidad:CREER O NO CREER

         Antes de describir las respuestas a esa realidad, Juan describe a quien vino a testificar de Jesucristo para que las personas pudieran creer en Él. (1)

 

RESPUESTA A LA PALABRA ENCARNADA: Creer o no creer.

1.- JUAN EL BAUTISTA: TESTIMONIO CREÍBLE (Jn. 1:6 al 8):

         Es llamativo el abrupto cambio del tema del Señor Jesucristo exaltado, el creador eterno y con existencia propia (vv. 1 al 5), al simple hombre enviado de Dios. La palabra hubo en realidad es “apareció”, lo cual cambia el enfoque del Verbo Celestial a su heraldo terrenal…

         Aquel heraldo se llamaba Juan el Bautista (el Apóstol Juan no se nombra en su Evangelio, así que todas las veces en las cuales aparece el nombre de Juan, hace referencia a Juan el bautista )…

         La misión de Juan el bautista fue fundamentalmente ser heraldo de la llegada del Mesías: Al predicar, Juan decía: «Después de mí viene uno más poderoso que yo. ¡Yo no soy digno de inclinarme ante él para desatarle la correa de su calzado! A ustedes yo los he bautizado con agua, pero él los bautizará con el Espíritu Santo.» (Mr. 1:7 y 8)

         El ministerio de este siervo de Dios produjo tal conmoción entre los habitantes de aquellas tierras que, aun cuando había dicho de él mismo en relación con Cristo: Juan les dijo a todos: «A decir verdad, yo los bautizo en agua, pero después de mí viene uno que es más poderoso que yo, y de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado. Él los bautizará en Espíritu Santo y fuego...» (Lc. 3:16)…

         Juan el Bautista fue el hombre más grande que hubiera vivido hasta su tiempo, como Jesucristo lo afirmó: »De cierto les digo que, entre los que nacen de mujer, no ha surgido nadie mayor que Juan el Bautista. Aun así, el más pequeño en el reino de los cielos es mayor que él...» (Mt. 11:11)…

         Fue más grande porque Dios Padre lo escogió para realizar la tarea más importante de la historio de la humanidad hasta ese punto: ser el precursor del Mesías. ºel fue el primero en anuncia públicamente que Jesucristo era Salvador (Jn. 1:29)…

         A pesar de ello reconoció: Juan dio testimonio de ella (de la Palabra o verbo), y clamó diciendo: «De ella es de quien yo decía: “Viene después de mí, pero es anterior a mí; porque ya existía antes que yo.”» (Jn. 1:15). (1)

 

2.- LOS INCRÉDULOS: RECHAZO DEL TESTIMONIO (Jn. 1:9 al 11):

         A través del Poder soberano de Dios, todo hombre tiene luz suficiente para ser responsable. Dios ha plantado su conocimiento en el hombre mediante la Revelación General en la Creación y en la Conciencia…

         Ahora bien, como resultado de la Revelación General no se produce la Salvación, sino más bien este conocimiento nos lleva a la luz completa de Jesucristo o produce condenación en aquellos que le rechazan como “la Luz”…

         La venida de Jesucristo a esta tierra fue el cumplimiento y la encarnación de esa Luz que Dios había puesto dentro del corazón del hombre. (2)

         El hecho de que Juan el Bautista tuvo que apuntar a la luz verdadera ilustra gráficamente la ceguera del mundo, porque solo los ciegos no pueden ver la luz. Los incrédulos son ciegos espirituales porque, como escribió el Apóstol Pablo a los corintios, “pues como ellos no creen, el dios de este siglo les ha cegado el entendimiento para que no resplandezca en ellos la luz del evangelio de la gloria de Cristo, el cual es la imagen de Dios”. (2º Co. 4:4; cp. Is. 61:1 y 2; Lc. 4:17 al 18) …

         La ceguera espiritual del mundo incrédulo es inexcusable, porque Jesucristo era la luz verdadera, la que alumbra a todo hombre, la que venía a este mundo… El Pueblo de Dios, Israel, había visto reflejos de de la Luz de la Gloria de Dios, pero Jesucristo se reveló todo “el resplandor de su Gloria” (He. 1:3)…

         Nuestro Salvador Jesús alumbra a todo hombre por medio de su venida a este mundo (cp. Is. 49:6)… La realidad trágica es que los pecadores rechazan la “Luz del mundo” (Jn. 8:12)…

 Como Dice Jn. 3:19 y 20: “Y ésta es la condenación: que la luz vino al mundo, pero los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas. Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no se acerca a la luz, para que sus obras no sean reprendidas”.

         Las personas se niegan a venir a la Luz de Jesucristo porque aman su pecado y no quieren exponerlo; son ciegos voluntarios. De modo que, Jesús en el mundo estaba, y el mundo por Él fue hecho, y aun así el mundo no le conoció. El Creador del mundo se hizo su Salvador, pero el mundo lo rechazó y no le conoció para que pudiera ser salvo…

         Los israelitas de los tiempos del Señor Jesucristo, al igual que sus ancestros, endurecieron su cerviz (Dt. 10:16; 2º R. 17:14; Neh. 9:29; Jer. 7:26 y 17:23) y lo rechazaron a pesar del claro testimonio en las Sagradas Escrituras en el Antiguo Testamento (Jn. 5:39)…

         En lugar de arrepentirse de su pecado y aceptarlo como Mesías, gritaron “¡Sea crucificado …! Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos” (Mt. 27:23, 25)…

         El rechazo y la colaboración de Israel en el asesinato de su Mesías era un tema común de la predicación apostólica. Pedro lo dijo en el primer sermón cristiano predicado a las multitudes reunidas en Jerusalén en el día del Pentecostés (Hch. 2:22 y 23; cp. 3:13 al 15; 4:10; 5:30; 10:38 al 39; 13:27 al 29)… El tema del rechazo se repetirá a lo largo de todo el Evangelio de Juan.(1)

 

3.- LOS CREYENTES EN CRISTO JESÚS: TESTIMONIO CREÍDO (Jn. 1:12 y 13):

         El odio que el mundo siente por Dios y el rechazo a Jesucristo no invalidan o frustran el Plan de Dios en modo alguno; Él hace que hasta la ira del hombre lo alabe…

         Quienes Dios había deseado salvar antes de la fundación del mundo (Ef. 1:4; 2º Ti. 1:9) abrazarían por fe a Cristo. Como Él lo declaró en Jn. 6:37: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no lo echo fuera”…

         RECIBIR A CRISTO JESÚS COMO SU SALVADOR Y SEÑOR requiere más que un mero conocimiento intelectual de sus afirmaciones. La última cláusula del v. 12 se refiere a los que le recibieron como los que creen en su Nombre…

         El concepto de CREER en Jesucristo, otro tema importante para el Apóstol Juan, se desarrollará en varios pasajes de su Evangelio (Jn. 6:29; 8:30; 9:35 y 36; 12:36 y 44; 14:1; 16:9; 17:20; cp. 1º Jn. 3:23 y 5:13)…

         Su Nombre se refiere a la totalidad de Cristo Jesús como ser, todo lo que es y hace. De este modo no es posible separar su deidad de su humanidad, su ser Salvador de su ser Señor, su persona de su obra redentora. La fe saladora acepta a Jesucristo en todo lo que las Escrituras revelan de Él…

         Aunque las personas no se pueden salvar hasta que reciban y crean en Jesucristo, la Salvación es una obra soberana de Dios sobre el pecador ciego y muerto. Juan declara simplemente que nadie llegaría a Jesucristo a menos que Él le diera la potestad de ser hechos hijos de Dios…

         Estos se salvan completamente por Gracias porque “Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe.Ésta no nació de ustedes, sino que es un don de Dios; ni es resultado de las obras, para que nadie se vanaglorie”.(Ef. 2:8 y 9)…

 

 

         De modo que son engendrados de nuevo (Jn. 3:3 y 7; 1º P. 1:3 y 23) no de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios. Esas tres declaraciones negativas enfatizan el hecho de que la Salvación no se obtiene por medio de la herencia racial o étnica (sangre), deseo personal (carne) o un sistema construido por el hombre (varón) (Mt. 8:11 y 12; Lc. 3:8; Ga. 3:28 y 29) (1)

         Recibir a Aquel quien es el Verbo de Dios significa reconocerlo conforme a todo lo que Él afirma sobre sí mismo, depositar toda la fe en Él y así demostrar sujeción y lealtad incondicionales a Él. (2)

 

CONCLUSIÓN:

         Cuando nos enfrentamos a Cristo Jesús podemos tomar actitudes variadas como dijo C.S. Lewis: “Estoy dispuesto a aceptar a Jesús como un gran maestro de moral, pero no acepto su afirmación de que era Dios”. Esto es algo que no deberíamos decir. El hombre que sin ser más que hombre haya dicho la clase de cosas que Jesús dijo, no es un gran moralista. Bien es un lunático que está al mismo nivel del que dice que es un huevo frito o un demonio del infierno. Puedes hacer tu elección. O bien este hombre era, y es el Hijo de Dios; o era un loco o algo peor. Escarnécele como a un insensato, escúpelo y mátalo como a un demonio; o cae a sus pies y proclámalo como Señor y Dios. (3)

         Ahora, si yo creo, mi fe ¿está muerta o está viva? Ya que los demonios también creen pero su fe es muerta (Stg. 2:14 al 26)

         La pregunta que me ayudó a hacer una película cristiana “EL PODER DE LA CRUZ” es ¿hasta qué punto CREO EN CRISTO JESÚS para comprometerme con mi fe?… Dios nos ha escogido para ser testigos suyos…

         Como dice uno de los personajes de este hermosa película: “Si alguna vez fueras acusado por ser cristiano, ¿habría suficiente evidencia para condenarte?”

 

 

BIBLIOGRAFÍA: SECCIONES EXTRAIDAS DE

1.- COMENTARIO MAC ARTHUR DEL NUEVO TESTAMENTO – EVANGELIO DE JUAN – John Mac Arthur – Editorial Portavoz.

2.- LA BIBLIA DE ESTUDIO MAC ARTHUR. John Mac Arthur – Editorial Grupo Nelson.

3.- http://tallerapologetica.blogspot.com.ar/2012/10/lewis-triumvirate-el-trilema-de-lewis_5.html


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