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MISSION IMPOSSIBLE: OPERACIÓN “LAZARUS” - JUAN 11.38-44

Autor: Esteban Gomez
Publicado: 12/mar/2017
Categorias: Series de Estudios,Guía para alcanzar la Vida Eterna

 

MISSION:IMPOSSIBLE -  Pperación “Lazarus”

PASAJE BÍBLICO DE REFERENCIA: JUAN 11.38-44

 Introducción

                         ¿A cuántos de nosotros nos gustan las películas?

 

¡Creo que a la mayoría! Y es que hay algo en ellas que atrapan nuestra imaginación y nos permiten ya sea viajar a lugares desconocidos o imaginarnos en la piel de los actores que las interpretan. Héroes o villanos, víctimas o victimarios. Románticas, comedias, terror, ciencia ficción, aventura, inventadas o de la vida real,  etc. etc. todo un mundo de imaginación cautivando  casi a diario nuestra atención.  

Algunas son consideradas clásicas, inolvidables, y otras… totalmente olvidables; ¡hay todo para todos los gustos!

Algunos recuerdan personajes, otros tramas, otros, efectos especiales o los paisajes….pero lo que más atrae mi atención en aquellas que más me cautivaron son las “bandas sonoras”.

Algunas muestras:

1.       Titanic

2.       Carrozas de fuego

3.       Volver al futuro

4.       Indiana Jones

5.       La Mision

6.       Un detective suelto en Hollywood

7.       Star Wars

8.       Mision Imposible

 

Precisamente esta última banda sonora, es una de mis favoritas! La serie “Misión Imposible” parecía atraparme! Hoy las secuelas en películasno deja de sorprendernos por su tecnología, pero la trama parece ser siempre la  misma: ¿Cómo lograr cumplir una misión que parece “imposible”?

Hoy quiero invitarlos a ser no solamente espectadores, sino actores  presenciales de un relato verídico.  Invitarlos a ponerse en la “piel” o los “zapatos” de aquellos que experimentaron de primera mano una de las señales que el Apóstol Juan remarcó en el relato de la vida de Jesús.  “Pasó en la Biblia…pasa en la vida”. (Parafraseando el lema de un famoso canal de cable).

Leamos juntos el pasaje del Evangelio de Juan 11.37-44.

¿Podemos identificar a los personajes?

Jesús. La multitud o asistentes al funeral, vecinos, amigos, curiosos…etc. Marta (Hermana de Lázaro). El Padre Celestial. Los discípulos de Jesús. Lázaro.

 

1-      El OBSTACULO – (v. 37-39): Lázaro estaba muerto.

                                                                                                   Está “película” que estamos viendo comienza algo extraña: Con un hecho ineludible: Lázaro, uno de los mejores amigos del Señor Jesucristo está muerto.

Como aquellas películas en donde se muestra la escena del crimen y la víctima al comienzo y luego toda la trama ronda en el cómo se llegó a ese desenlace.

Aquí parece comenzar así. Como que es el final de la historia. El hecho ineludible es que Lázaro está muerto….y bien muerto!!! …no quedaban dudas de su nuevo estado físico.  

Marta misma se encarga de afirmar el hecho de que su hermano ya tiene cuatro días de muerto! Y para la mentalidad judía esto significaba que no había ni la más mínima posibilidad de que volviera a la vida.

No solo estaba muerto, sino encerrado en una cueva con una piedra puesta encima. Para evitar que el olor de la descomposición saliera abiertamente o entraran animales carroñeros a la tumba y se llevaran el cuerpo. Una escena bastante deprimente para comenzar.

La petición de Jesús resulta un tanto extraña, pero entendible…ninguno de ellos imaginaba lo que sucedería después, solo podía entenderse desde el lado de los sentimientos. Tal vez el Señor quería dar su último adiós a su amigo, algo que hacemos aun hoy cuando asistimos a algún funeral de un ser querido.

 Si hubiéramos estado presenten allí, podríamos estar entre los que pronunciaron las palabras del versículo 37. Como un “si tan solo”…hubieras estado aquí Señor siguiera resonando…, un reclamo, una protesta. Señor ya es tarde. Ya no hay vuelta atrás en esta situación. Ya el “muerto está enterrado”. Mi causa está perdida. Mi situación no tiene posibilidad de cambio. Sí Señor, sé que podes dar vista a los ciegos…pero lo que me pasa…eso es “imposible” que cambie. …

Esto nos lleva a la siguiente escena de nuestra película:

2. El PROBLEMA. (v. 40) La incredulidad.

                                                                              El verdadero problema no era que Lázaro estuviera muerto, sino la incredulidad. De Marta, y del resto de los que allí estaban (incluyendo a sus discípulos me atrevería a decir).

Varias veces en los evangelios, el Señor Jesús recalca el tema del creer y la fe en Él, y también que la incredulidad era un serio problema e impedimento para ver el obrar de Dios. (Mateo 8.26, 13.57-58, 14.31, 16.8,  17.20; Marcos 6.4-6)

Ellos solo podían ver un cuerpo muerto.

¡Ese era el gran problema! El mayor impedimento. No la situación física de Lázaro, sino la situación espiritual de ellos.

Esto es lo que impide vez tras vez experimentar el poder de Dios. Ver la gloria de Dios en su obrar cada día. Él no perdió su capacidad de obrar maravillas y milagros. Pero nosotros así como Marta podemos haber perdido nuestra capacidad para ver la Gloria de Dios.

Las maravillas del poder y obrar de Dios nos rodean, pero pasan desapercibidas delante de nuestros ojos por nuestra incredulidad.

El Señor no limitaría su obrar en la vida de Lázaro a la fe de Marta, porque Él es Soberano en sus decisiones, pero ella se perdería la posibilidad de ver la gloria de Dios manifestada en ese hecho.

Y ese es el problema de muchos de nosotros. No creemos que Dios pueda obrar en nuestras situaciones “imposibles”.

Muchos de nosotros hemos puesto nuestra fe en Jesucristo para nuestra salvación eterna, siendo éste es el milagro más grande!, y no somos capaces de poner nuestra confianza en Él en las situaciones de nuestro diario vivir.

¡Qué ironía!

Confiamos para lo más grande…pero creemos que no puede solucionar el resto. Y nos empeñamos en sufrir. ¡Cómo nos gusta darnos contra la pared vez tras vez tratando de solucionar aquello que sólo Él tiene el poder para solucionar!

Y llegamos al momento de tensión en nuestra “película”, casi puede cortarse con cuchillo la tensión en la atmósfera del lugar….la piedra removida…

 

3. EL PROPÓSITO. (v.41-42) Creer en Jesucristo.

                                                                                     No sabemos muy claramente que fue lo que dijo Jesucristo en voz alta y que los que estaban allí oyeron. Pero lo cierto es que Él habló al Padre y el Padre oyó. Y no solamente oyó sino que respondió. Y todo el cielo se movilizó.

                                                                  Como un paréntesis, si tan solo prestáramos atención a este detalle, nos daríamos cuenta del poder que encierra la oración. Eso que tanto descuidamos en nuestras vidas.

Creo que la cura para nuestra “incredulidad” es crecer en nuestra vida de oración. No solamente es pedir. Es hablar diariamente con nuestro Padre y dejar que en esa “charla” nuestro espíritu sea fortalecido y nuestra confianza acrecentada.

El mismo apóstol Juan escribiendo su Primera Carta dice:

“Y ésta es la confianza que tenemos en él: si pedimos algo según su voluntad, él nos oye. 15 Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, también sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.” 1° Jn 5.14-15 

El Señor Jesús sabía que el Padre le oía, y le respondía. Eso bastaba.  Él no necesitaba hablar en voz alta, pero esas palabras pronunciadas tenían el poder del testimonio a los corazones y mentes de aquellos presentes.

El propósito se declara con claridad: “para que crean que tú me has enviado”. (v.42b).

Ese es el propósito en la mente del Señor. Porque Lázaro, estaba muerto físicamente, pero ellos estaban muertos espiritualmente. ¡Ellos necesitaban tener la vida que no puede ser retenida por una tumba!

¿Recuerdan los pasajes claves de este Evangelio? Juan 3.16 y 20.31. Ese es el mismísimo propósito de lo que está sucediendo en este momento….

Y como el final más insospechado…

 

4. EL PODER. (v.43-44) Mission Possible.

                                                                      El Señor Jesús habló una vez más, pero esta vez no dirigiéndose al Padre, ni a Marta, ni a sus discípulos ni a la multitud.

¡LAZARO! ¡AQUÍ! ¡AFUERA!

La voz de autoridad que podía detener al viento y al mar embravecido. Y la voz que podía aliviar un corazón quebrantado.  Es la voz de Dios trayendo a la vida lo que estaba muerto. El la voz de Aquel que llama a las cosas que no son como si fuesen (Romanos 4-17). La voz que dio origen al Universo de la nada. Es la voz que clamó una vez más. 

Conclusión:

Lázaro volvió a la vida.  En esta escena final podríamos terminar nuestra película. Como si la cámara fuera pasando desde la imagen de resucitado Lázaro, al rostro de los espectadores, y de allí al de los discípulos asombrados una vez más, dirigiéndose a María que no puede contener su alegría; luego a Marta con sus ojos llenos de lágrimas….y finalmente al Rostro de Jesús. La imagen de su mirada serena y llena de amor seria lo que quede impactando nuestras retinas en esta escena final.

Aquello que parecía una Misión Imposible, transformó la vida de muchos de los que allí estaban para toda la eternidad. Y es lo que una vez más quiere hacer con tus imposibles. El primero de ellos, darte Vida Eterna. Algo totalmente imposible por nuestros medios. Creer en Jesucristo y reconocer que su sacrificio en la Cruz fue para pagar el precio de nuestro perdón, para limpiar nuestra vida de pecados es lo que permite que comiences a ver la Gloria de Dios actuando en tu vida.

Y a partir de allí, depositar nuestra confianza en Él. Creer que es capaz de lidiar con nuestros imposibles y darnos la salida y la solución de la mejor manera.

¡Jesucristo convierte cada misión imposible en posible! Amén.

  


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