UN CANTO DE VICTORIA - 1ra Co.15:50-58

Autor: Rubén Salcedo
Publicado: 24/ene./2010
Categorías: Unidad a través del orden divino o división a través del orden humano, Enfrentando al Hombre Natural, Series de Estudios

VERSÍCULOS CLAVES

“SI YO HABLO LAS LENGUAS DE LOS HOMBRES Y AUN DE LOS ÁNGELES, PERO NO TENGO AMOR, NO SOY MÁS QUE UN METAL QUE RESUENA O UN PLATILLO QUE HACE RUIDO”
1ª Co. 13:1

“PORQUE DIOS ES DIOS DE PAZ Y NO DE CONFUSIÓN”
1ª Co. 14:33a

INTRODUCCIÓN

            La medicina se presta mucho para el “humor negro” sobre la muerte... Y le llamamos “humor negro” porque si bien son bromas que nos hacen reír, como los slides que veremos a continuación, la muerte no es algo grato sobre lo cual nos guste pensar.

            Probablemente este determinante esté basado en lo oscuro que le al hombre pensar sobre el día de su muerte (si bien es algo que todo santo debe pensar diariamente) pues lo ve como una derrota a sus ansias de vivir y de realizarse en la vida sobre esta tierra que le resulta tan breve como la flor del campo (Is. 40:6).

            En esta porción que hemos leído, el Apóstol Pablo NO termina su exposición sobre la resurrección como una derrota, sino con Un Canto de Victoria, casi mofándose de la muerte diciendo:

“La Muerte ha sido devorada por la Victoria.
¿Dónde está, oh muerte, tu victoria?
¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón?...” (v.54b – 55) 


            A los cristianos se los persiguió incesantemente por su fe desde los comienzos de la era cristiana... ¡y aún se los persigue! Los que les odian creen que con la muerte han vencido a los hijos de Dios.

            Pero nada más lejos de lo real, pues al morir se cumple el propósito de Dios al entrar en una nueva realidad, una nueva dimensión, la de ser eternos y estar en las puertas de recibir un cuerpo glorificado y glorioso.

            Teresa de Calcuta dijo cierta vez: “Morir es volver a la casa del Padre” (2)

            Creen que la muerte los venció, pero la muerte del cristiano ha sido aplastada por el más glorioso evento de todos los tiempos... ¡¡¡La Resurrección de Jesucristo, primicia y muestra adelantada de lo que seremos en la eternidad!!!


1.- EL MOTIVO PARA CREER EN LA RESURRECCIÓN:
     El punto está en que nuestra naturaleza carnal se niega a creer como Tomás y dudar si la resurrección es un hecho creíble o no.

            Puedo creer en el testimonio de 12 personas de los cuales 11 murieron mártires. Las razones que los llevaron a mantenerse firmes hasta el final fueron: a) La resurrección de Jesucristo y b) Creer en Él como el Hijo de Dios...

            Ellos fueron torturados, flagelados y finalmente martirizados por medio de los métodos más crueles hasta entonces conocidos: Pedro fue crucificado, Andrés crucificado, Mateo muerto a espada, Santiago (hijo de Alfeo) crucificado, Felipe crucificado, Simón crucificado, Tadeo muerto por flechas enemigas, Santiago (hermano de Jesús) apaleado, Tomás fue lanceado, Bartolomé crucificado, Jacobo (Santiago) hijo de Zebedeo muerto a espada. Solo Juan murió de Anciano...

            Mucha gente dice que esto no es nada especial pues muchos han muerto por una mentira... Sí, es cierto. Pero morían por defender una mentira, pero porque pensaban que era una verdad...

            Ahora, si los discípulos hubieran sabido que la resurrección de Jesús no había ocurrido no hubiera sido fácil engañarlos. Por lo tanto hubieran muerto por una mentira y sería difícil hallar a 11 personas que mueran por defender una mentira...

            Ellos escribían y hablaban como testigos oculares de los acontecimientos que describían. Pedro lo refirió en 2ª P. 1:16 “Porque no os hemos dado a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo siguiendo fábulas artificiosas, sino habiendo visto con nuestros propios ojos su majestad”

            Juan hizo lo mismo en 1ª Jn 1:1 al 3. Lucas en Lc. 1:1 al 3. Pablo en 1ª Co 15:4 al 9 y 15...

            Al principio ellos mismos no creyeron en la Resurrección de Jesucristo. Habían huido y se habían escondido (Mc. 14:50). No titubearon en expresar sus dudas. Sólo creyeron luego de que se le ofrecieron amplias y convincentes evidencias como a Tomás... ¿Hubiera muerto Tomás como mártir engañado?... Él apostó su vida a que no estaba engañado...

            Si la Resurrección de Cristo Jesús fue una mentira a sabiendas hubiera sido un fraude colosal... Pero esa alternativa no condice con la calidad moral de sus vidas...

            Blas Pascal, el brillante físico, matemático y filósofo francés escribió: “El argumento según el cual los apóstoles fueron impostores es absolutamente absurdo. Sigamos esta acusación hasta su conclusión lógica: Imaginemos a aquellos 11 hombres reunidos luego de la muerte de Jesucristo, haciendo la decisión de conspirar para decir que él había resucitado. Eso hubiera constituido un ataque tanto contra las autoridades civiles como contra las religiosas. El corazón del hombre está extrañamente inclinado a la inconstancia y al cambio; las promesas lo hacen vacilar; las cosas materiales lo tientan. Si alguno de esos hombres se hubiera rendido a tentaciones tan seductoras, o se hubiera entregado a los más apremiantes argumentos de la prisión y la tortura, todos se hubieran perdido.”

            El Dr. Simon Greenleaf, profesor de Derecho Real en la Univ. de Harvard, como catedrático  examinó el valor legal del testimonio de los apóstoles con respecto a la Resurrección de Jesucristo...

            Observó que era imposible que los apóstoles pudieran haber persistido en afirmar las verdades que ellos habían narrado, si Jesús realmente no hubiera resucitado de entre los muertos, y si ellos un hubieran sabido tan ciertamente este hecho como sabían cualquier otro...

            Greenleaf concluyó que la resurrección de Cristo era uno de los acontecimientos mejor comprobados de la historia según las leyes de la evidencia legal que se administran en los tribunales de justicia. (1)

2. – DOCTRINA DE LA RESURRECCIÓN:

            La Resurrección de los cristianos es una doctrina fundamental para todo auténtico cristiano. En ella se nos enseña que Dios ha de darnos un cuerpo real glorificado que se reunirá con el espíritu, el cual que al morir vuelve a la presencia de Dios (Ec. 12:7) habiendo estado separado del mismo durante un estado intermedio...

A. – Existen al menos 3 razones necesarias para la resurrección del cuerpo: a) El cuerpo es parte esencial de toda personalidad humana (estamos incompletos sin él). Por eso la redención que Jesucristo nos ofrece se aplica a toda la persona, incluido su cuerpo (Ro. 8:18 al 25). b) El cuerpo es templo del Espíritu Santo (1ª Co 6:19); también llegará a ser una vez más templo del Espíritu en la resurrección. c) Para deshacer el resultado del pecado en todos los niveles, debe vencerse al enemigo final de la humanidad (la muerte, que incluye el cuerpo) mediante la resurrección (1ª Co. 15:26)...

B.– En el A.T. (Comparar Gn 22:1 al 14 con Heb. 11:17 al 19; Sal 16:10 con Hch. 2:24 y ss.; cf. Job 19:25 al 27; Is. 26:19; Dn 12:2; Os. 13:14) como en el N.T. (Lc. 14:13 al 14; 20:35 y 36; Jn 5:21, 28 – 29; 6:39 y 40, 40, 44, 54; 1ª Co. 15:22 – 23; Fil 3:11; 1ª Ts 4:14 al 16; Ap. 20:4 al 6, 13) enseñan la futura resurrección de nuestros cuerpos...

C. – La resurrección de nuestros cuerpos está garantizada por el hecho que ya se concretó la Resurrección de Jesucristo en su cuerpo (Mt. 28:6; Hch. 17:31; 1ª Co. 15:12, 20 al 23)...

D.– Podemos deducir que el cuerpo resucitado que tendremos será como el cuerpo de nuestro Señor Jesucristo (Ro. 8:29; 1ª Co. 15:20, 42 al 44, 49; Fil 3:20 – 21; 1ª Jn 3:2) a) Poseerá continuidad e identidad con lo que hemos sido en esta vida, pero sin pecado, y serremos reconocidos (Lc. 16:19 al 31); b) Tendremos cuerpos celestiales adaptados para un cielo nuevo y tierra nueva (1ª Co. 15:42 al 44, 47, 48; Ap. 21:1); c) Será imperecedero e incorruptible por lo que no enfermará y no morirá (1ª Co. 15:42); d) Será glorificado como el de nuestro Salvador y no estará sujeto a enfermedades ni debilidades (1ª Co. 15:43); e) Será sobrenatural y no limitado a las leyes de esta naturaleza que vivimos (Lc. 24:31; Jn 20:19; 1ª Co. 15:44); f) Podremos comer y beber por gusto, pero no por necesidad (Lc. 14:15; 22:14 al 18, 30; 24:43)...

E. – Cuando los cristianos reciban sus cuerpos resucitados se vestirán de inmortalidad (1ª Co. 15:53). Esto será por 3 propósitos: a) Para que los creyentes en Cristo Jesús lleguen a ser todo lo que Dios se propuso en la creación para los seres humanos (cf. 1ª Co. 2:9); b) Para que los cristianos conozcan a Dios de la manera completa que Él desea que lo conozcan (Jn. 17:3); c) Para que Dios exprese su amor a sus hijos como Él desea (Jn. 3:16; Ef. 2:7; 1ª Jn 4:8 al 16)...

F. – Los cristianos que estén vivos cuando Jesucristo venga con gran poder y gloria a buscarnos, tendrán la misma transformación corporal que los cristianos que hayan muerto en Cristo Jesús antes del día de la resurrección (1ª Co. 15:51 al 53) Se les dará un cuerpo nuevo como el de los resucitados en esa ocasión. No sufrirán la muerte física...

G. – Los demás, que hicieron lo malo al no recibir a Jesucristo como Salvador y Señor, resucitarán para ser condenados (resurrección de condenación (Jn 5:29). (3)

            Ante tanta bendición y gloria, en el v. 58 de 1ª Co. 15, se nos exhorta a permanecer “firmes y constantes, trabajando siempre más y más en la obra del Señor; porque ustedes saben que no es en vano el trabajo en unión con el Señor”

            Firmes (gr. Hedraios) Indica estar arraigado y, por lo tanto, bien establecido y firmemente situado. Constantes (gr. Ametakinêtos) conlleva la misma idea que la palabra anterior, pero con mayor intensidad. Es decir, tener una convicción inconmovible, irremovible, consolidadamente cimentada. (4)

            La mies sigue siendo mucha y lamentablemente aún los obreros son pocos (Mt. 9:37)... ¿Cómo un cristiano puede decir: “Yo ya cumplí con mi tarea, ya hice mi parte; que ahora otros trabajen...?”

            El descanso es razonable y necesario, pero si nos vamos a equivocar, el Apóstol Pablo dice que lo hagamos en servir más y más al Señor... y no en menos...

            El ocio, la diversión y la relajación son ídolos modernos ante los cuales muchos cristianos parecen muy dispuestos a inclinarse... En la proporción adecuada no son malos, pero pueden también terminar siendo muy fácilmente un fin en sí mismo, exigiéndonos cada vez más de nuestra atención, preocupación, tiempo y energía...

            Esta sociedad tiene el estilo “Peter Pan que busca ser siempre infantil y pensar nada más que en divertirse”, Más de un cristiano se ha relajado tanto en su vida cristiana, siguiendo y ha dejado por completo la Obra del Señor Jesucristo. (4)

            Ya nos lo advirtió el Señor en Lc. 21:34 al 36:Miren también por ustedes mismos, que sus corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre ustedes aquel día. Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra. Velen, pues, en todo tiempo orando que sean tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre”.

            San Felipe de Neri (1515 – 1595) tuvo una labor evangelizadora tan activa, sabia y eficaz que lo llamaron el Apóstol de Roma. El Dijo estas sabias palabras:

“Quien quiera algo que no sea Cristo, no sabe lo que quiere.
Quien pida algo que no sea Cristo, no sabe lo que pide.
Quien no trabaje por Cristo, no sabe lo que hace.”


CONCLUSIÓN

            Vivir esta vida como si fuera la última sí sería razonable si no tuviéramos otra esperanza como sucede con los paganos que viven cada día como si fuera el último, como si ya no les quedara otra oportunidad, teniendo en sus vidas un canto de desesperación y derrota...

            Pero tomemos ejemplo de hombres y mujeres que demostraron que lo que esperaban y querían alcanzar para su verdadera felicidad, estaba mucho más allá de esta tierra y no les afectaba demasiado lo que aquí les sucediera...

            Tal fue el caso de Haendel quien a pesar de sus múltiples aflicciones en esta vida, se fortaleció en su Salvador y Señor Jesucristo y pudo componer ese verdadero Canto de Victoria sobre esta vida y sobre la muerte, en su clímax de la partitura sobre el Aleluya. Escuchémoslo.

Rubén Salcedo

¡S.D.G!

BIBLIOGRAFÍA:

1.- MÁS QUE UN CARPINTERO. Josh Mc Dowell. Ed. Unilit.
2.- CUENTOS QUE CONTABAN LOS SANTOS. Mateo Bautista. Ed. San Pablo.
3.- BIBLIA DE ESTUDIO (pág. 1640). V.R.V. Ed. Vida.
4.- COMENTARIO MAC ARTHUR DEL NUEVO TESTAMENTO. PRIMERA DE CORINTIOS. JOHN MAC ARTHUR. Ed. PORTAVOZ.


print
  Comentarios