DA LO MEJOR AL MAESTRO (I Parte) - 1ra.CO.16:1-4

Autor: Rubén Salcedo
Publicado: 31/ene./2010
Categorías: Unidad a través del orden divino o división a través del orden humano, Enfrentando al Hombre Natural, Series de Estudios

INTRODUCCIÓN

Luego de dar una doctrina clara sobre la Resurrección en todo el cap. 15, el Apóstol Pablo nos lleva a la parte de la vida cristiana práctica con varias exhortaciones al final de esta carta...

Nos trae de la vida futura a la vida presente, de manera repentina, sin mayores preámbulos... Siempre que Dios da una visión de los últimos tiempos o de la eternidad celestial, siempre es con el propósito de ayudarnos a vivir más fielmente en la tierra.

DESARROLLO


La verdad de la Resurrección pone gran responsabilidad sobre el presente... Si de veras creemos que vamos a dejar este mundo y que nuestro cuerpo un día será transformado y unido perfectamente con nuestro espíritu para vivir toda una eternidad con Dios, nuestra preocupación debiera ser el hacer tesoros en el cielo mientras vivamos en este mundo.


1.- PROPÓSITO DE LA OFRENDA (v. 1)

La pobreza extrema era común en los tiempos antiguos. A pesar de su importancia religiosa y estratégica, Jerusalén era una ciudad pobre en los tiempos de Pablo. A menudo tenía exceso de población, especialmente en los tiempos de fiestas y celebraciones.

Sus recursos estaban continuamente puestos a prueba y se mantenían en buena medida gracias a los aportes de judíos acaudalados que vivían diseminados en el Imperio Romano. Para colmo de males, poco tiempo antes de esta carta, había existido una gran hambruna (Hch. 11:28), de la que recién estaba saliendo la población.

Para los cristianos la situación era aun más grave por la persecución que sufrían... Muchos de ellos habían sido echados de sus propias casas, despojados de sus bienes, no podían conseguir trabajo y solo podían encontrar las tareas más humildes e incluso eran encarcelados (Hch. 8:1 al 3; 1ª Ts. 2:14).

Aunque muchos de los cristianos de Jerusalén eran judíos, pocos de ellos, si es que algunos, se beneficiaban con las ayudas que brindaban las sinagogas. Debido a que muchos de los primeros cristianos judíos convertidos eran peregrinos (cp. Hch. 2:5), es probable que algunos decidieran quedarse en Jerusalén con el fin de ser parte de la comunidad cristiana en la ciudad.

A pesar de que los cristianos compartían todo lo que tenían con los que estaban en necesidad, aún al punto de que “vendían sus propiedades y sus bienes, y lo repartían (Hch. 2:44 – 45; 4:34) es obvio que estos recursos no duraban por tiempo indefinido.


2.- PRINCIPIOS PARA OFRENDAR (v. 2)

a) CON PERIORICIDAD: El principio es que el tiempo más apropiado para ofrendar es hacerlo semanalmente, “Cada primer día de la semana”... Ofrendar no debe ser algo irregular, haciéndolo solo cuando nos sentimos generoso o “Según el Espíritu nos dirige”.


La ofrenda del domingo aparece como un elemento que Dios espera de nosotros en la adoración, parte de nuestros deberes como sacerdotes del nuevo pacto de “ofrecer sacrificios espirituales” a Dios (1ª P. 2:5)


b) ¿QUIÉNES DEBEN PARTICIPAR?: El “Cada uno de ustedes” incluye a todos. Ningún cristiano queda exceptuado o excusado. Somos mayordomos de lo que Dios nos ha dado, sin importar cuán poco sea en términos económicos. Un día Jesús observaba a diferentes personas depositar sus ofrendas en el Templo y no desalentó a una viuda por echar dos moneditas de muy poco valor (Mr. 12:41) ni tampoco censuró a los oficiales del templo por aceptar el dinero de alguien tan pobre.


LA CANTIDAD DE DINERO QUE DAMOS PUEDE AUMENTAR, PERO NO NUESTRA GENEROSIDAD (Lc. 16:10)... Las iglesias de Macedonia dieron en abundancia de su gozo y en su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad (2ª Co. 8:2 al 5). La razón de tal generosidad es que se dieron primeramente al Señor (v. 5).


La generosidad es imposible que sea aparte de nuestro amor por Dios y por su Pueblo. Es más, con un amor tan profundo como el que tenían estos cristianos, la generosidad no solo es posible, sino inevitable.


c) EL LUGAR QUE OCUPA LA OFRENDA EN NUESTRA VIDA: En Hch. 4:35, 37 y 5:2 se nos dice que los primeros cristianos comenzaron a llevar los donativos a los Apóstoles para que ellos los distribuyeran. La pauta era que lo llevaban a la Iglesia (Mal. 3:10 “Traigan su diezmo al tesoro del templo...”) para que sus responsables la administraran y la usaran como lo consideraran mejor.


Es interesante que la frase “cada uno de ustedes debe apartar algo” se construye con la palabra griega “Thêsaurizõ” (de la que proviene nuestra palabra tesoro) se traduce como “poner aparte” (“atesorar aparte”).


La adoración semanal debe recordarnos la continua mayordomía de las posesiones que el Señor nos ha confiado... Si no damos como corresponde tampoco adoramos como corresponde, pues el Señor Jesús dijo en Lc. 16:10 – 11: El que se porta honradamente en lo poco, también se porta honradamente en lo mucho; y el que no tiene honradez en lo poco, tampoco la tiene en lo mucho. De manera que, si con las falsas riquezas de este mundo ustedes no se portan honradamente, ¿quién les confiará las verdaderas riquezas?”.


d) LA PROPORCIONALIDAD: El Apóstol Pablo dice que nuestra ofrenda debe ser según haya prosperado.


Está descrito que los judíos daban más del 10% de sus ingresos. Cuando se estudia cuidadosamente Lv. 27:30; Nm. 18:21; Dt. 14 y otros relacionados aparece con toda claridad que la cantidad que daban a Dios era cercana al 23%.


En el N. Test. nunca se requirió una cantidad o porcentaje, si bien Jesús no condenó el diezmar (Mt. 23:23b). Por el contrario se invita al cristiano a dar de corazón. “Den a otros”, dijo Jesús en Lc. 6:38, “y Dios les dará a ustedes. Les dará en su bolsa una medida buena, apretada, sacudida y repleta. Con la misma medida con que ustedes den a otros, Dios les devolverá a ustedes”
.


3.- LA PROTECCIÓN DE LA OFRENDA (v. 3)

Es obligatorio para cada congregación confiar sus propiedades y fondos económicos en las manos de miembros piadosos y responsables según Hch. 6:2 – 3. La calificación para escoger estos siervos no son financieras (“llevar un buen balance”) o comerciales (“ser comerciantes exitosos”) sino morales y espirituales. (1)


4.- BENDECIR PARA SER BENDECIDOS (Lc. 6:38)

            Según lo leído en este pasaje, de lo que demos, Dios nos dará. Generalmente se cree que es una medida económica... La “Teología de la Prosperidad, es algo que está haciendo mucho daño a los cristianos y sus bases NO están acorde a la Palabra de Dios. Para ello debemos analizar algunos conceptos.

I.- ¿Qué es la Bendición?

¿En qué pensamos cuando pedimos que Dios nos bendiga?

* Secularmente: El diccionario castellano dice que Bendición es “acción y efecto de bendecir” y bendecir (del latín bendeciré: hablar bien de) alabar o ensalzar a alguien.

Para la sociedad una persona bendecida es la que tiene un buen capital económico, un buen estándar de vida, un buen poder adquisitivo monetario.

Miremos las revistas que muestran a las personas exitosas (Caras, Noticias, etc.) y sólo evidencian a las personas con alto nivel económico. No muestran a las personas como Teresa de Calcuta o a misioneros de Haití o África.

Valoramos personas por sus ingresos; otorgamos a la gente posición social y honor en relación al dinero que posee.

El Prof. en Psicología del Hosp. New York, Lee Salk, dijo: La gente maniobra para saber lo que otros ganan porque en nuestra sociedad el dinero es símbolo de fuerza, de influencia y de poder.

¿A qué se debe que cuando pensamos muchas veces en Bendición Celestial pensamos más que todo en dinero o en bienes económicos?

Esto no es de extrañar ya que vivimos en un mundo que está constantemente orientado e influenciado hacia el consumo.

Así es que muchos cristianos creen que la Bendición de Dios pasa por lo económico o material, por el tener o no tener.

* PROVERBIOS 10.22: LA BENDICIÓN DE JEHOVÁ ES LA QUE ENRIQUECE Y NO AÑADE TRISTEZA CON ELLA” -

A) La primera característica que enseña este versículo es que la Verdadera Bendición de Dios enriquece... Ahora, esto da lugar para que algunos piensen que la Bendición de Dios da riquezas... económicas. Comparemos alguno otros versículos.

1ª Tim. 6.5b-11. Aquí se afirma que la religión es una fuente de riqueza, pero no necesariamente monetaria.

Mt. 13.45-46 ... El Reino de los Cielos como tesoro escondido y como perla de gran precio... Ro. 2.4   riquezas en Benignidad... Ro. 9.23 riquezas de su Gloria... Ro. 11.33 profundas riquezas de Dios... Ef. 1.7 riquezas de su Gracia... Col. 2.2 riquezas de pleno conocimiento.

Podemos concluir que la Verdadera Bendición de Dios no se limita a lo económico e incluso pasa a un segundo plano.

B) La segunda característica que nos ayuda a distinguir la Bendición de Dios es que... La verdadera bendición de Dios NO AGREGA TRISTEZA al cristiano.

“La Bendición de Dios libra al cristiano de las ansiedades y preocupaciones que lleva consigo una fortuna mal adquirida o de aquella que lo posee”.

¿Cuándo una bendición produce tristeza? Cuando tenemos miedo de perderla... y esto ¿no denota que estamos empezando a quererla un poco demás?

No está mal que el cristiano sea rico. Lo que sí es incorrecto es que el cristiano piense que Dios debe hacerlo rico.

Nos enseña Job, que siendo un hombre rico, cuando perdió todo dijo: “Dios da, Dios quita, bendito sea el nombre de Dios” Job 1.21-22.


Procurar riquezas materiales fuera de la Voluntad de Dios lleva a la tristeza, angustia, egoísmo, avaricia y a la explotación del hombre por el hombre.


Baste señalar a manera de ejemplo lo sucedido con la Revolución Industrial en donde las jornadas laborales no tenían duración limitada y hasta se las desalentaba; y también se explotaba a los niños desde los cinco años.

Hacia la segunda mitad del siglo XVIII  el descubrimiento de maquinarias de producción masiva como las que facilitaban y aceleraban el hilado de algodón y de lana diseñadas por John Wyatt y Samuel Crompton, fueron aprovechadas hábilmente por Richard Arkwrigt quien pronto abandonó su profesión de barbero, para ser un rico industrial.

En medio de este caos social de Europa y EE.UU. se levantaron cristianos del calibre de John Wesley, William Wilberforce, Charles Finney y otros que lucharon y promovieron la Justicia del Reino de Dios.

En un mundo en donde ser exitosos pasa meramente por lo económico debemos saber cuál es la VERDADERA BENDICIÓN DEL CRISTIANO.

El orden de las prioridades para la bendición del cristiano están señaladas por Jesús: “Busquemos primeramente el Reino de Dios y su justicia y TODAS las demás cosas serán añadidas”.

Los cristianos no debemos olvidarnos de la transitoriedad de las posesiones de la vida terrenal y de la permanencia perenne de lo espiritual.

Pablo en 1ª Tim. 6.6-11 señala: “Si tenemos qué comer y qué vestir, tenemos que estar agradecidos al Señor Jesús”.

 

II.- ¿EN QUÉ CONSISTE LA BENDICIÓN DE DIOS?

* LA VERDADERA BENDICIÓN DE DIOS CONSISTE EN HACER QUE EL HOMBRE DISFRUTE LOS BIENES QUE DIOS LE DA. Eclesiastés  5.10-20.

Pr. 15.6 “En la casa del justo hay gran provisión; Pero turbación en las ganancias del impío”.

Sal 127:1 dice en qué consiste la bendición de Dios:

Si Jehová no edificare la casa,

En vano trabajan los que la edifican;

Si Jehová no guardare la ciudad,

En vano vela la guardia.


“El salmista no invita a la inacción o a la pereza, tantas veces reprobadas por los escritos sapienciales (Pr 6.6-11; 10.4; 20.4; 24.30-34) sino que condena a la excesiva preocupación (Lc. 10.40-41).

Dios sabe cuáles son nuestras necesidades internas más importantes y nos bendice conforme a su sabiduría y omnisciencia. Esto es Verdadera Bendición.

Los cristianos tenemos a veces el mismo sentir del pueblo de Israel en el desierto, el de acaparar bienes durante la escasez (maná en el desierto) por si las dudas al Señor se le “olvida bendecirme”.

 

FINAL 1ª PARTE: RECORDEMOS AR A DIOS DE LO QUE NOS DA EN SU ABUNDANCIA, ESPECIALMENTE NUESTRO CORAZÓN (Somos capaces de dar lo material pero... ¿ntro. corazón?)

 

CONCLUSIÓN

Te doy lo mejor: mi vida y adoración

Santo, santo, santo te adoramos,

Vemos tu gloria en nuestras vidas
Jesús lirio de los valles, perfumas con tu amor
queremos rendirnos a ti, sé tú el Señor.

Reina en nuestras vida para siempre
haz morada eterna en nuestros corazones
tú sabes que te amamos
queremos darte hoy

Nuestras vidas sin reservas pues todo tuyo es

Tú que estas a la diestra de Dios
nuestras voces a ti subirán
digno eres de lo mejor

Todo te lo doy
tú que estas a la diestra de Dios
nuestras voces a ti subirán
digno de todo loor y de la perfecta adoración

Santo, santo, santo
te adoramos,

Vemos tu gloria en nuestras vidas

Tú que estas a la diestra de Dios
nuestras voces a ti subirán
digno eres de lo mejor

Todo te lo doy
tú que estas a la diestra de Dios
nuestras voces a ti subirán
digno de todo loor y de la perfecta adoración

 

¡S.D.G!

Rubén Salcedo

 

BIBLIOGRAFÍA:

1.- COMENTARIO MAC ARTHUR DEL NUEVO TESTAMENTO. PRIMERA DE CORINTIOS. JOHN MAC ARTHUR. Ed. PORTAVOZ.

2.- DINERO SEXO Y PODER. R. Foster.

3.- CUANDO EL ESPÍRITU SANTO VIENE CON PODER. J. Withe.

4.- LA FE CRISTIANA FRENTE A LOS DESAFÍOS CONTEMPORÁNEOS. J. Stott.


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